martes, febrero 23, 2010
sábado, febrero 20, 2010
Como agua bendita
El clima no sabe de equilibrios. Al compás de un mundo que perdió la chaveta allá lejos y hace tiempo, los extremos se han impuesto casi como marca registrada. Si no llueve, la sequía hace estragos; y si llueve no es para cumplir con lo que dicta un principio regular, sino para superar marcas históricas y rebasar mortales paciencias. Bajo condiciones límite partió la muchachada rumbo al estadio, mirando asombrada por las panorámicas ventanillas del bus cómo el agua le ganaba la partida a una ciudad tan monstruosa como inerme ante las inclemencias de la inquieta naturaleza. Asombrados pero tranquilos, pendientes de la posible suspensión del match, arribaron al estadio con retraso luego de superar algunos obstáculos.Disposiciones son disposiciones, por lo que el partido comenzó contra todos los pronósticos y a pesar de los mismos protagonistas. Así y todo, ambos contendientes brindaron un buen espectáculo, con emociones y a buen ritmo, erigiendo como figura al guardameta rojinegro, quien hace rato viene salvando las papas –sin esbozar una mínima queja–, señal que ciertas cuestiones, en defensa y en zona de volantes, no funcionan del todo bien. Si del medio hacia atrás los errores se suceden, quizás en algo tengan que ver los cambios obligados y los que provoca el entrenador de acuerdo a rendimientos y al rival de turno. No estaría mal que de una buena vez, salvo por causa de fuerza mayor, se mantenga un elenco estable como para recitar de memoria.
Aunque con tantos nombres en danza, a la espera de un lugar para mostrarse en el primer equipo, suena lógico aplicar una estrategia componedora que contemple la rotación de caripelas con el objetivo de mantener a la tropa expectante, motivada y, sobre todo, bajo control. Por el momento, los resultados favorables indican que el dt está lejos de cambiar lo que se ha transformado en una especie de sello propio, el mismo que lo ha elevado a la categoría de “entrenador con más futuro del país”, como suele etiquetarlo el parodismo vernáculo. Sin dudas es meritorio el haber sacado tan rápidamente al plantel del bajón que le ocasionó el sueño copero trunco, pero todavía falta un trecho importante para alcanzar la corona de laureles. Los primeros pasos van siguiendo la huella.
APOSTILLAS
Fuera de control. La barra anda haciéndose notar. Es que el gobierno kk le soltó la mano a las HUA y los muchachos andan buscando financiación para no perderse el viaje al campeonato de campeonatos. La presión a la dirigencia rojinegra siempre viene acompañada de “incidentes” a la salida del estadio. La caja está tecleando. Mejor no molestar.
Pum para arriba. El técnico no se anduvo con chiquitas. Pletórico de euforia, una vez finalizado el encuentro, espetó: “Vamos por la gloria”. Esta vez abandonó tempranamente la cautela que lo caracterizó en torneos anteriores y lo que solía afirmar recién en la decimotercera fecha, lo escupió en la quinta. ¡Que la confianza no lo traicione!
Gratis, nada. La crisis económica que están atravesando las emisoras locales ha inflado los salvavidas de algunos parodistas que buscan escapar del hundimiento. Tanto elogio a la falsa pertenencia y al entrenador y sus tácticas tiene una razón de ser más allá de la realidad, que es la única verdad. El buen pasar de los lambiscones a sueldo causa mucha envidia.La Destacada:
Guarda con la pesada. Aunque los síntomas se le noten en el rostro, las obras para remodelar el estadio le están causando una úlcera estomacal al primer mandatario sabalero. Al parecer, los negocios con las empresas del don, que incluyen la prestación de mano de obra foránea y barata, despertaron la ira de gremio vernáculo vinculado al balde y la cuchara. La visita que, en pié de guerra, le hicieron los gordos del fratacho a los popes colonistas no finalizó en buenos términos. Continuará. ¡Se viene una sandunga de maracatunga!
lunes, febrero 15, 2010
Todo el año es carnaval
No habría que confundir los tantos. El duro golpe no quedó en el olvido. Al contrario. El dolor que asestó el fracaso estuvo presente anoche en cada una de las gargantas que con sus gritos procuró ahogar las penas, primero; enjugar las lágrimas, después, y, por último, apostar al futuro para cerrar un relato sin final feliz. La euforia pretendió ser un rito de purificación. Como un miércoles de ceniza después de un carnaval desenfrenado. Las máscaras, el papel picado y la espuma, que se acopiaron para una fiesta abruptamente cancelada, sirvieron para darle la bienvenida a un plantel golpeado, pero erguido, y demostrarle que hay disposición para volver a empezar si cada uno hace su parte en busca de una nueva versión de la historia.El sabalé no podía dejar pasar la oportunidad de recuperarse ante su gente. Se notó en cada pelota dividida, en cada corrida por los laterales, en cada temeraria atajada, en cada pase profundo, en cada intento de ataque. “Nos propusimos pelear el torneo hasta el final”, dijo el técnico al término del encuentro. Un pacto de almas golpeadas. Está bien. Se trata de reemplazar un objetivo trunco por otro, tal vez más terrenal, para mantener viva la llama. Con una estructura afianzada, y reemplazos dispuestos a no desentonar, en un contexto que, pasadas cuatro fechas, parece similar a los anteriores, Colón puede batallar por el primer puesto. Pero por el primero. Un segundo lugar sería una decepción difícil de sobrellevar.
De todas maneras el camino no está allanado, ni mucho menos. Lo único cierto es que el negro debe sacar partido de los grandes devaluados, de los que siguen en la doble competencia y de los chicos que pelean por sumar y permanecer. No hay dudas de que entre toda esa fauna autóctona, el rojinegro emerge como un ejemplar privilegiado. Quien tendrá que exhibir dotes de férreo conductor será el inefable entrenador, porque deberá manejar un plantel nutrido, con mucho veterano mañoso y mucho piberío ansioso, enfocado en una sola contienda. Mientras, la dirigencia, vapuleada en lo profundo por gastar a cuenta, continúa firme con su estrategia, fríamente calculada, de tapar con cortada de cintas las frustraciones deportivas.
APOSTILLAS
Puertas abiertas. Según informaron las huestes del maestro, entrenador de arqueros recientemente despedido de institución vecina encontró refugio en el vasto cuerpo técnico de las divisiones inferiores rojinegras. La entidad del barrio Centenario va camino de contar con más recursos humanos que el mismísimo gobierno de la ciudad. ¡Aguante el presupuesto!
Segunda opción. Fiel a sus convicciones, el dt sabalero sigue apostando por las trayectorias. Según su criterio, el chiste de treinta y cinco está por encima de cualquier pibe del club, aunque un retoño, como es el caso de SS, lo supere física y futbolísticamente con amplitud. Es de esperar que la lesión del recién llegado lo obligue a definirse por el habilidoso juvenil.
Adulador compulsivo. La rutina del parodismo que cubre la salida de los jugadores, a la espera de una declaración intrascendente, deja al descubierto actitudes reñidas con el oficio. Entre estos especialistas en anteponer el elogio zalamero a la pregunta de rigor, uno se lleva todos los laureles. Justamente quien dice no succionar los calcetines de nadie. ¡Chupachupa!La Destacada:

El director ejecutivo del fútbol amateur –ojo, a no equivocarse con el cargo, porque se pone loquito–, con un ímpetu digno del más enfervorizado predicador religioso, le cantó loas al excelentísimo señor presidente. Por la emisora peroncha, luego de aclarar que no era ningún alcahuete –faltaba más– se despachó con un “jamás en mi carrera conocí a un dirigente de la condición humana del doctor Lerche”. Como si esto no hubiera sido suficiente destacó, casi en éxtasis, la capacidad de “gran estadista” de la lumbrera del sur. ¡Se ganó la cucarda al empleado del mes!
miércoles, febrero 10, 2010
Hola y adiós
A pesar de la mala espina con que la afición se retiró del Brigadier luego del ajustado triunfo que rescató el sabalé durante los primeros noventa minutos del sueño copero, nada detuvo la ilusión. Tanto así que, acarreando un bagaje lleno de esperanza, cruzó la cordillera con la expectativa intacta, dispuesta a transformarse en el sostén anímico de los gladiadores que saltaran a la arena definitoria. Sin embargo, no alcanzó. Como el vuelo rasante de un ave trasandina, el anhelo pasó de largo a una velocidad inusitada, dejando un espacio vacío donde antes anidó la quimera del oro. Estuvo cerca. Pero… ¿qué significa estar cerca si la distancia que separa el todo de la nada parece infinita en la derrota? Definitivamente, no sirve como consuelo.Se le podrá achacar la culpa al entrenador por plantear mal el partido. Se podrá responsabilizar a los intérpretes por no haber sabido interpretar a la perfección el libreto. Se podrá cargar contra el árbitro y sus colaboradores. Se podrá buscar excusas en las lesiones. Y hasta se podrá reconocer, tibiamente, la superioridad del rival. Lo cierto es que futbolísticamente este Colón no estuvo a la altura de la circunstancias. No le faltó convicción, no le faltó actitud, no le faltó personalidad, sólo le faltó volumen de juego. Un detalle fundamental si se pretende avanzar en un torneo de máxima exigencia. El día después muchos destacarán el mérito de haber estado, pero en el silencio que impone la reflexión no hay atenuante que valga.
Ahora habrá que enfocarse en el torneo local con la firme intención de pelear el primer puesto; no el segundo, ni el tercero, ni el cuarto. Plantel, sobra. En cuanto a las bajas, no deberían preocupar tanto las lesiones de los veteranos capitanes si detrás de ellos hay una larga lista de suplentes esperando turno para demostrar su valía. Respecto del entrenador, ojalá tenga la muñeca necesaria para manejar un grupo tan numeroso y frustrado, especialmente a los pibes que se entusiasmaron con la posibilidad de un lugar en el primer equipo. Y en lo que atañe a la dirigencia, no le vendría mal un buen baño de humildad. La desesperación por trascender más allá del ladrillo no le deja ver la ridícula estela que deja tras su paso.
APOSTILLAS
Vino picado. Adelantarse a los hechos suele tener sus inconvenientes. ¿Qué pasará con las cajas del elixir derivado de la uva, alegóricas a la ilusión copera, que la dirigencia encargó especialmente y tuvo que encanutar cuando se enteró de la instancia eliminatoria? Más de uno estará ahogando las penas, doblando el codo, al compás del “tomo y obligo, mándese un trago”.
Fea la actitud. Sabido es que al goleador histórico lo ponen fastidioso, e incontinente, las derrotas. A pesar de haber reconocido que el rival fue superior se descargó con el árbitro del encuentro –cuando no– diciéndole de todo, menos bonito. Lo lamentable fue el remate: “Así son los paraguayos”, descerrajó, olvidando que uno de sus compañeros proviene del vecino país.
Invitados de lujo. Para bendecir la dura parada, nada mejor que un representante del ministerio pastoral. Para congraciarse con las altas esferas, nada mejor que una “recchia signora” engalanando el pasaje. El “biondo gnocchi” guiña un ojo y la farrándula vernácula se deja seducir. ¿O será que era necesaria la presencia de un representante de agremiados, por las dudas?La Destacada:

De cuarta. En este viaje a tierras trasandinas, las crónicas del parodismo vernáculo, lambiscón y rastrero, dieron vergüenza ajena. Las barrabasadas para llenar espacio estuvieron a la orden del día. Las más desopilantes: “El pisco se hace con pisco”, “La macha es como una almeja, un bicho bah”, “Chile es el segundo exportador de salmón después de... Hungría (¡¡¡¿¿¿???!!!)”. Y las imágenes exclusivas del notiyeta, de principiante. El chupalerchismo les sale de maravillas, el oficio les queda muuuy grande.
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