
Redefinir posiciones, buscar variantes ofensivas, bajar el nivel de ansiedad, mantener la motivación y tener en cuenta alternativas estratégicas; cinco cuestiones planteadas luego del debut. Aunque si fuera tan fácil no existirían los perdedores, claro. Sin embargo, para alcanzar el triunfo, la clave está en pensar el fútbol con inteligencia. Hacer un toquecito aquí, otro más allá, y que la confianza no decaiga. Igualmente sería bueno tener presente que todo proceso lleva un tiempo y esta etapa, tanto para el cuerpo técnico como para el plantel, tiene nombres nuevos que necesitan un lógico período de adaptación. Por lo que encontrar el punto justo, en el que el equipo comience a funcionar como tal, puede tomar unas fechas; de todos modos, tranquiliza saber que el material está y el recambio surte el efecto deseado.
Ayer no funcionó el mediocampo como en los encuentros anteriores, pero la pelota parada salvó el resultado. Un motivo más para preocupar a los rivales. Habría que contar también los remates de larga distancia y los cabezazos punzantes en el área contraria. Todas opciones que abren un abanico de posibilidades cuando el toque de calidad no termina de la mejor manera. Acertados los cambios del segundo tiempo, con un par de jugadores que le dieron dinámica al juego e hicieron de la cancha un espacio a aprovechar, a lo largo y a lo ancho. Por otro lado, se intuye que habrá que acostumbrarse a las zozobras en el arco “defendido” por el capitán. Los yerros siguen a la orden del día, tal como el rechazo al medio del área por el que sobrevino el penal y unas cuantas salidas a papar moscas.
En fin. El primer triunfo llegó en el momento justo. Justo antes de que la gente empezara a perder el entusiasmo. Justo antes de que el team sabalero entrara en la nebulosa del bajón anímico. Y justo para detener los rumores de malestar entre el dt y la cd que ya comenzaban a circular por SF. De aquí en más, habrá que tomar conciencia de que los caminos al gol son muchos, que los resultados adversos se pueden torcer y que las probabilidades de mejorar están al alcance de todos –salvo conocidas excepciones–. En lo que respecta a la afición, por supuesto que el apoyo debe ser incondicional, lo que no significa aceptar con prístina ingenuidad lo que venden los medios vernáculos. La crítica siempre es saludable, contribuye al crecimiento colectivo y hace trizas la ignorancia consuetudinaria.
APOSTILLAS
Blanco sobre negro. Pudo saberse que la operación de venta del goleador de la B se cayó porque los médicos helenos diagnosticaron “artrosis incipiente” y “acumulación de líquido articular” en rodilla derecha. Resulta poco creíble que nadie supiera nada.
Los dinosaurios están impacientes. Inoportunos comentarios deslizados en la emisora académica pusieron en aprietos a los obsecuentes de turno. ¿Las obras en el predio “vienen lentejas”? Nooooo… simplemente “están en tiempo de transición” (sic).
Sangran por la herida. Los de la nueve están ofendidos porque GL los dejó plantados. Sólo un puñado de ingenuos podía esperar la palabra oficial luego del gran papelón griego. El susodicho será versero pero no come vidrio. Chu-chu-chu, chu-chu-chu, el silencio es salud.
Garganta profunda. Los números de Cardetti no cierran. Mientras GL afirma que la rescisión de contrato le costaría al CAC 30 mil verdes, una “fuente inobjetable” le contó al socio del colchonero que serían 150 mil. Los cortocircuitos en la mesa chica no cesan.






Comenzó el carnaval. Las cortinas que anuncian a FMazzita parecen una mala copia del repertorio setentoso de Los Ranser, y la voz caribeña que mella los comentarios, más que un toque de color parece una bufonada. ¿A nadie se le cae una ideíta en la emisora académica?
Los años no vienen solos. A RsoyunleónvendiendoduraxP se le complica cada inicio de torneo. Entre los nuevos nombres del local y los del visitante, no pega una. Y ni hablar del tiempo real de cada jugada. Mientras algunos gritan gol, él todavía está en el saque de arco.
Amor y paz. Los comentarios condescendientes de HnomeinsultenS apuntan a quedar bien con dios y con el diablo. No sea cosa que alguno se enoje y tenga que pasar otro campeonato soportando improperios de parte de la platea local. Hay que conservar la integridad física.
Las plumas vernáculas abrieron el juego con crónicas para todos los gustos. Desde el que vio que la visita “no se replegó ni cedió terreno” (sic); hasta el que quedó bien con los porteños; y el inigualable juglar local, quien con su turbia jerigonza se ganó la paga mensual.