viernes, marzo 14, 2014

Todo llega

Haciendo hincapié en que sólo se trata de un dictamen de comisión sumarial de naturaleza investigativa y que es potestad de la cd la decisión final respecto de las conclusiones elaboradas, los tres miembros que participaron en la realización del informe presentaron los resultados de horas de pesquisa y recolección de datos. Unidos en busca de la verdad, dos de las figuras más importantes de la vida política de la institución y un representante por la actual directiva pusieron en papel, para conocimiento de socios, simpatizantes y de la opinión pública en general, buena parte de la trama de irregularidades que signó los siete años y medio de gestión de la falsa pertenencia.

El reporte da cuenta de "hechos gravísimos" que representan un inconmensurable perjuicio a la entidad y que podrían configurar delitos dignos de ser dilucidados por la justicia penal. Recibos apócrifos, cheques sin fondos, al portador y con destinatarios dudosos, sobreprecios en la contratación directa de obras, desvío de aportes del estado, son algunas de las maniobras verificadas y que podrían encuadrarse bajo figuras tales como administración fraudulenta, malversación de fondos, falsificación de documento público, defraudación y hasta una posible asociación ilícita. Ex dirigentes que resultaron proveedores del club y renunciantes que intentaron lavarse las manos, completan el combo.

De los doce sumariados, el triunvirato propone once expulsiones y una suspensión. Sugiere también que las decisiones y sus fundamentos sean remitidos a la asociación madre como prueba irrefutable del desmanejo, para descartar el probable nombramiento de alguno de los responsables de la debacle en cargos representativos del fútbol vernáculo. Los que se presentaron a hacer uso del derecho a defensa, coincidieron en aportar poco y nada a la investigación. Según los exponentes, quedó en el aire la sensación de que "saben mucho más de lo que dijeron". Ahora habrá que esperar la resolución final y ver si las autoridades en ejercicio son capaces de llegar con las denuncias hasta los estrados judiciales.

miércoles, marzo 12, 2014

Perdidos en el paraíso

Algunos dicen que el equipo se volvió previsible o, desde la margen opuesta, que los rivales le tomaron el tiempo. Otros, que el cansancio le está pasando factura. Lo cierto es que la pálida imagen dejada en los últimos dos encuentros, con sendos empates en el haber, se parece más al prototipo que, todos intuían, iba a cargar con la mochila del descenso. Hasta ahora, la impensada cosecha se basó en una extraordinaria dosis de energía que intenta, a fuerza de frescura, suplir las limitaciones con orden, compromiso y solidaridad; es verdad que los protagonistas están haciendo un gran esfuerzo, que el torneo es exigente y el plantel tiene pocas posibilidades de recambio, pero si la intensidad entra en un tobogán de dudas, el final adoptará el color del fracaso.

Bien vale destacar que el trabajo del entrenador y su directa influencia en el grupo ha visto sus frutos en las fechas donde el reencuentro con el triunfo le abrió una rendija a la esperanza; sin embargo, más allá de la enjundia con que se encararon los primeros lances, la falta de variantes a la hora de pisar campo contrario disparó el estado de alerta. Sin sorpresa, sin jugadas preparadas, sin intentos desde media distancia, sin alternativas que equilibren el buen desempeño defensivo, tambalea el método que pretende mantener el arco en cero como meta prioritaria, pero que necesita consumar la relación entre el arco contrario y los delanteros para concretar el objetivo de la permanencia. Concentrar toda la energía en la exigencia física resulta poco a la hora de medir merecimientos.

La nula capacidad de gol de la ofensiva es lo más preocupante a la luz de lo que se avecina. Cuando el torneo exponga sus vicisitudes y por suspensión o lesión alguna pieza de la última línea necesite reemplazo, el fundamento construido tan laboriosamente puede evaporarse en un tris si no se compensa adelante lo que puede resentirse atrás. Y en este punto resulta clave la zona de volantes. Para abastecer a las piezas de ataque, considerando las tremendas limitaciones del material disponible para ocupar esos puestos, hace falta alguien que no sólo reparta con criterio el juego sino que tenga un mínimo de inteligencia para aprovechar las escasas virtudes de los artilleros con la pólvora mojada. El pelotazo largo hacia adelante, una oda al arreglate como puedas, no siempre es la mejor salida.


APOSTILLAS

Papita pa'l loro. El modelo de acumulación de matriz diversificada con inclusión social le retuvo a la dirigencia el treinta y cinco por ciento del fangote destinado a saldar la bendita deuda que derivó en la quita de seis puntos, por lo tanto el compromiso sigue pendiente de pago. Para terminar con la pesadilla, hay que volver a juntar billetes verdes, esta vez calculando el mordisco del estado. Palometas al ataque.

Roja directa. Nueva expulsión del exasperado conductor. Menos mal que se dio cuenta y prometió no volver a reincidir en el mal paso. "Me ví y me dio vergüenza", dijo en tono sincero. La situación requiere una conducta firme con los dirigidos y controlada al momento de impartir indicaciones. El desquicio debe mantenerse fuera del corralito si la imagen que se pretende irradiar emparenta con la seriedad. Un poco de compostura.

Cambio y fuera. Todavía no se sabe si los arrestos de habilidad del goleador del equipo fueron un aborto de la naturaleza o un indicio como para tenerle fe. Esta vez la amenaza no surtió efecto y el pibe vio el cartel electrónico con su número a los treinta y cinco del primer tiempo. La incineración parece ser parte de la estrategia psicológica del técnico. Los pucheros, una vez consumado el hecho, no sirven de mucho. A ponerse las pilas.

Siempre listo. Para no perder la costumbre, fue el encargado de tirar buenas nuevas. Emisarios del resto del mundo pasaron a pispear a un par de ejemplares salidos de la revolución de inferiores. Aunque los apuntados no hayan colmado las expectativas, el chupalerche primero se dio el gusto de anunciar la posibilidad que lo desvela desde que tomó partido por la falsa pertenencia. El zorro pierde el pelo pero no las mañas.

viernes, marzo 07, 2014

Al rescate de la leyenda

Cuando todo era pesimismo, los pronósticos más agoreros encabezaban las encuestas. Nadie esperaba que este equipo, golpeado desde los cuatro costados y cargando una mochila de limitaciones, acumulara los puntos necesarios para salvar la categoría; mucho menos que en la sexta fecha, y a fuerza de una admirable tozudez, mirara a todos desde lo alto de la tabla. El mérito es compartido. Entre el entrenador, rechazado en un principio, que supo inculcarle al grupo la dosis necesaria de confianza para no desfallecer ni aun en las dramáticas horas de la agonía y los desahuciados que, a fuerza de convicción y mucho amor propio, consiguieron rescatar de las profundidades del abismo el orgullo de vestir los colores del sacrificio y la humildad.

Agigantados en la desventura, poniendo el doble de voluntad para suplir las carencias en materia de experiencia y jerarquía, los protagonistas de este presente han sabido hilvanar los retazos de pasión que la falsa pertenencia pretendió desmembrar. A la misma velocidad que impone el apretado torneo, los once corren, presionan y definen a fuerza de porfiarle al destino. Sin estrellas, sin referentes, sin ejemplos negativos. Sin estridencias, sin discurso de ocasión. Es indudable que, además de la influencia del entrenador, la situación tocó el fuero íntimo de la muchachada y que la posibilidad de quedar en la historia de la entidad, potenció sus características. Nada de descollar, simplemente poniendo el plus que requiere el crítico momento.

Hasta ahora, con un planteo táctico donde la rusticidad se impone de prepo, sin vergüenza alguna, los resultados han sido indiscutibles. En la urgencia, la calidad del juego queda relegada a la espera de tiempos mejores; cuando resistir es la premisa, lo único importante es la efectividad en el marcador. Y el plan está funcionando a la perfección. Con una derrota, cuatro triunfos consecutivos, un empate y unas ganas enormes de devolverle los valores perdidos a una institución vapuleada, el combinado de ilusiones avanza en la lucha que ha comprometido a dirigencia, afición y protagonistas. Los más sentimentales ya piensan que si no alcanza, no importa; el objetivo de recuperar la esencia está cumplido. Todo lo demás es yapa.


APOSTILLAS

El regreso de los muertos vivos I. Fiel alumno de la escuela del don, apareció poniendo en marcha la operación lavado de imagen. "No soy corrupto, tengo una tranquilidad enorme de mi conducta", afirmó tratando de convencer a la platea. Para calificar para el puestito primero hay que bañarse en lavandina. 

El regreso de los muertos vivos II. Respecto de la revolución, no dudó un segundo. "El gran trabajo de todo Colón en sus inferiores está mostrado ahora en sus resultados", escribió en la red del pajarito. Una pena que la intolerancia e ingratitud del fútbol vernáculo no le hayan permitido manejar semejante activo.

El regreso de los muertos vivos III. "Lo conozco demasiado bien y me reservo", regurgitó al ser consultado sobre el flamante presidente. Sonó a amenaza. En cualquier momento blanquea que fue el profesional que firmó sin chistar las revisiones médicas de los paquetes que llegaron rotos.

El regreso de los muertos vivos IV. Con un cinismo a prueba de balas y el quincho revuelto señaló: "El tema de la virgen me agarró con un nivel de ingenuidad importante, confié y me engañaron". El chupalerche primero coincide en el argumento. "Yo creí que la estaban restaurando".

martes, febrero 25, 2014

Vientos de cambio

La emoción tomó por asalto a la multitud y se adueñó de la noche. Por la trascendencia de la convocatoria, por el espectacular marco, por el desarrollo del encuentro y por el resultado. Emoción por ver a un puñado de pibes demostrar, contra sus propias limitaciones, lo que otros, hace apenas unos meses y con todo a favor, nunca pudieron. Emoción por advertir que el sacrificio puesto de manifiesto en cancha por fin tenía correlación con el sentimiento que baja de las gradas. Emoción por percibir que el reencuentro con las raíces es capaz de borrar años de imposturas.

Para emocionar no necesitó de nadie. Ni de un goleador histórico, ni del volante con más anotaciones del fútbol vernáculo, ni de un par que solía ufanarse de llevar los colores en la sangre. Ni de unos dirigentes con ínfulas europeas, ni de un entrenador charlatán, ni de un parodismo rastrero. Sólo hizo uso del enorme coraje que brotó de cada pecho comprometido con el momento. De los que decidieron quedarse, conscientes de lo dura que sería la aventura, y de los que asumieron la responsabilidad por el simple hecho de sentirse orgullosos de representar a la institución que les dio cobijo.

Al cierre de la conmovedora jornada, las voces fueron coincidentes. Sea lo que sea que depare el destino, este equipo se ganó la confianza y el respeto de una afición golpeada. Harta de vividores, farsantes y lambiscones a sueldo, y con la cruda realidad sobre la mesa, resolvió rendirse ante la humildad que vio la luz porque no había otro remedio y al valor que apareció como consecuencia del instante límite. Más allá del orden táctico que le supo imprimir el técnico, el mérito le corresponde al manojo de voluntades que aparte de hacer bien los deberes ofrece lo que siempre exigió la afición.


APOSTILLAS

De nunca acabar. La cancelación de la bendita deuda que derivó en la quita de seis puntos todavía está en veremos. Que hoy, que mañana, que pasado. Que falta una autorización, que falta llenar un formulario, que falta una firma. "No va a pasar de esta semana", aseguró el vice en la previa. Menos mal que la paciencia de los acreedores resultó infinita. De otros no se dice lo mismo.

La mesa está servida. A pesar de haber sido cancelada la deuda que se mantenía con el restó del hotel de campo, el plantel profesional, cuando corresponde, manduca en la pensión. Gracias al canje, la muchachada mantiene una dieta balanceada pero sin los lujos del pasado. Si la situación no mejora, próximamente, cada jugador deberá asistir a la concentración con su propia vianda.

Crecer de golpe. El impensado goleador del equipo enfrentó a las cámaras con honestidad brutal. "Vengo ganando confianza, no me sobra nada", dijo derritiéndose en su propio sudor. Lo cierto es que sus cuatro goles en tres partidos pusieron a sus detractores en una posición incómoda. Si sostiene el rendimiento dará que hablar, si no pasará como tantos otros antes.

Tono de espera. El parodismo vernáculo extraña la cháchara. Acostumbrado a llenar horas de aire con la mentirosa verborragia de la falsa pertenencia, hoy le demanda a la cúpula dirigencial mayor exposición. Algunos no entienden que no haya nada agradable que comentar, ni buenas noticias para difundir. Cualquier cosa menos que no les atiendan el teléfono.