viernes, marzo 25, 2011

Diferentes, pero no tanto

Ante la llegada de un grande inmerso en una realidad complicada, el sabalé no la tiene tan fácil como se esperaba. Más allá del último triunfo, que calmó las aguas turbulentas que casi tapan al cuerpo técnico, los inconvenientes siguen acechando a las expectativas resurgidas. En lo que va del torneo, la defensa ha demostrado ser el punto más débil de este modelo veinte once; y el domingo, deberá exhibir lo que hasta ahora no pudo con un debutante falto de fútbol. Menudo problema. Si la actuación de la desconocida cara resulta deficiente, no sólo se verá una nueva hecatombe de local, también quedará en evidencia otro fracaso en cuestión de incorporaciones.

Por el medio también deambulan los interrogantes. A falta del enganche titular, el suplente representa una duda permanente. En su balance personal, la columna del debe resalta en color rojo, aunque el técnico no tenga demasiado que reprocharle debido a sus últimas actuaciones en este ciclo. Como oportunidad, no está para desperdiciar; sólo hace falta una buena dosis de conciencia. Por otro lado, el entrenador presiona para que la dirigencia haga el gasto, se ponga con el fangote, y así contar con el dueño del puesto. Sabe que si amanece encendido, puede enloquecer al rival y ser factor desequilibrante en el resultado. Una carta demasiado valiosa.

Así las cosas, desde las mañanas obsecuentes de la emisora asoleada, el chupalerche primero intentó sacarle provecho a la situación. Fogonear con la alternativa del pibe que nunca despega, resaltando cualidades varias, como si de una joya en bruto se tratase, no estuvo mal considerando la nula proyección de elementos de inferiores con vistas a sanear los números del semestre. Pero poner al joven sustituto casi a la misma altura del vistoso diez, cuando hace apenas unas semanas pedía a gritos que se compre el porcentaje restante del pase del lagunero volante por considerarlo imprescindible en la formación y un buen negocio a futuro, sonó a imposición dirigencial. O flagrante contradicción.

lunes, marzo 21, 2011

Redención provisoria

Una rápida y fría mirada podría reducir el análisis a un puñado de preguntas y respuestas. ¿Tan mal jugaba Colón que el partido del sábado fue considerado por el parodismo vernáculo como el mejor del torneo? ¿Tan bajos eran los rendimientos individuales que lo demostrado en la sexta fecha fue aprobado con altas calificaciones? ¿Tan perdido estaba el entrenador que su cuestionada muñeca recibió halagos al término del encuentro? Lo cierto es que, por ahora, el lienzo bajo el cual se excuda la cabeza del ciclo continúa sirviendo de paraavalanchas. Los números son sus aliados en la guerra que entabló contra la exigencia de la afición. El triunfo, como la música, calmó a las fieras; habrá que ver hasta cuándo resiste su endeble espalda.

En la semana, los obsecuentes pagos se encargaron de marcar con balizas fluorescentes el camino señalado por la dirigencia. "Los hombres de bien renuncian", sentenció el chupalerche primero en su rastrero espacio de las mañanas asoleadas. Un mensaje claro y contundente. El primer mandatario no estaba -ni está- dispuesto a poner un mísero billete para sacarse de encima a un cuerpo técnico con el que no tiene afinidad. "Jamás voy a dar un paso al costado", respondió desde su rincón el director de la comparsa. Si la cosa se endereza, esta etapa, vacía de proyectos, seguirá su curso pero siempre pendiendo de un hilo, en un clima poco apto para pensar en grande. Al parecer, la mediocridad fijó domicilio estable en el barrio Centenario.

De la mano de la victoria, la semana transcurrirá sin mayores sobresaltos. Sólo las ausencias obligadas alterarán el ritmo de lo preestablecido. Los cuestionamientos se aplacarán, las críticas dormirán la siesta, los tiros por elevación irán a parar a la tribuna; con seguridad, un tibio pedido de ajuste de tornillos repicará en las conformistas voces que orbitan alrededor del circo. Con eso suficiente, hasta el próximo test. ¿Difícil o simplemente un trámite? La discusión pondrá sobre el tapete un nuevo desafío para todos los involucrados. Con un resultado positivo, jugando mal, habrá vida en tierra yerma. Con un resultado negativo, jugando mal, habrá cisma cantado. Aunque parezca insólito, la victoria impuso condiciones.


APOSTILLAS

Asistencia perfecta. La comisión en pleno dijo presente. Hacía falta la tropa completa por si una derrota definía el destino del conductor y se imponía la apretada. Por ahora se quedaron con las ganas, pero evaluando seriamente la estrategia a seguir en caso de un par de traspiés consecutivos. Antes que pagar una indemnización millonaria, prefieren aumentar las monedas que llenan algunos sobres. Aguante el vil metal.

Dos de cal. Unas de las cuestionadas incorporaciones apareció entre los suplentes. ¿Realidad o puesta en escena? Otro detalle, según pudo saberse hace unos días, la incorporación considerada como una "apuesta" todavía no está habilitada. ¿Quién se hace cargo de los fiambres? Dicen las malas lenguas que el capitán del barco niega su responsabilidad en cuanto a los polizones. Mientras tanto, la lista va en franco crecimiento.

Estrella estrellada. Abrió la tranquera al triunfo y consideró que debía ser el primero en ducharse. Su aporte hasta el momento dispara un par de interrogantes. ¿Tendrá ganas de ser parte del once sabalero? ¿O preferirá calentar banco a cambio del jugoso cheque de los veinticinco? Por lo visto, las ambiciones se fueron todas juntas por otra rama de la familia. El requecho lo padece la afición, añorando lo que pudo haber sido.

Doble personalidad. El guardameta anda un tanto sacadito. De la mano de su bajo rendimiento apareció un lado oscuro antes impensado. No son pocos los colonistas que interpretan ser los destinatarios de sus insultos en la cancha. Tal vez, si descarga bronca con las gradas que cuestionaron sus pobres actuaciones, vuelve al nivel que mereció todos los aplausos. A esta altura ya debería saber que intocable hay uno solo.

martes, marzo 15, 2011

El imperio de los sentidos

Todos buscan un culpable. La culpa es de los jugadores. ¿Y quién elige a los jugadores? La culpa es del técnico. ¿Y quién elige al técnico? La culpa es de los dirigentes. ¿Y quién elige a los dirigentes? La raíz de todos los males es fácilmente identificable. Antes y ahora. Si bien los reclamos y las broncas pertenecen al terreno de la lógica, algunos deberían intentar el ejercicio del mea culpa, aunque más no sea de cara al futuro. ¿Existe alguna forma de revertir la circunstancia? Como está planteada la realidad, no parece haber lugar para el milagro. ¿La solución pasa por cambiar la cabeza? Otro nombre sólo tendría asegurado el veranito de lo nuevo. La historia reciente cuenta que la mediocridad es un imán ineludible.

Parafraseando al ex, hay situaciones que se están dando por “decantación”. Tarde o temprano los apócrifos principios enarbolados por la falsa pertenencia iban a caer por su propio peso. Contratos largos a veteranos que hace rato cumplieron su ciclo. Pibes inmaduros tirados a la cancha para dar testimonio de una revolución inexistente. Decenas de incorporaciones improductivas. ¿A cuánto asciende el capital futbolístico del club? Una renovación a fondo resulta imperiosa. ¿Con qué sustento económico podría llevarse a cabo? Si nadie se perfila para ponerse el traje de salvador del semestre, el futuro puede avizorarse oscuro. La mentira se desgaja ante los perplejos ojos de la afición y los pedazos arrastran jirones de esperanza.

La comisión está preocupada porque se sabe sin salida. Una obra faraónica, un evento internacional, no alimentan el ánimo de la gente si el fútbol profesional avergüenza. Y está visto que tampoco sirven de escudo frente a los alaridos reprobatorios de cada fin de semana. Hoy, como en sus turbulentos comienzos, la plana mayor se aferra al “todo pasa” que le asegura la calma después de cualquier tormenta. Sólo es cuestión de pasar el mal trago atornillada a sus puestos. Después de todo, hace apenas tres meses que arrasó en las elecciones, gracias a la masa encandilada por una cortina de pirotecnia evanescente y a una multitud poco comprometida que sólo vocifera cuando los resultados brillan por su ausencia.


APOSTILLAS

In fraganti. La transmisión kaka dejó al descubierto otra mentira dirigencial. Según dieron a conocer los parodistas del fútbol para pocos, el último juvenil elevado a la categoría de crack, debutante absoluto en primera, fue “descubierto” por el progenitor de un ex delantero que huyó en términos poco agradables de la cordial. ¡No contaban con su astucia!

De amianto. El entrenador no quiso dar la cara y el goleador histórico tomó su lugar. Enfrentó a los micrófonos con la mejor cara de “hablo yo porque soy el único que se salva”, escudado en la hipócrita bandera del “todos somos culpables”. El “no lo entendemos o no lo queremos entender” sonó como un lapidario “queremos que se vaya”. Mensaje encriptado.

Astrología pura. Enfrascado en uno de sus tantos precisos y concienzudos análisis, el maestro dio su diagnóstico acerca de la experiencia europea de los dos baluartes que hicieron posible el crecimiento de la institución. “No tuvieron suerte”, dijo, cual erudito en la materia que guía los destinos de las personas. Ojalá los próximos consulten un oráculo antes de partir.

Acólito fiel. El encargado de contenidos de la web oficial cumple con esmero la liturgia impuesta por los mandos naturales. La portada de la página ofrece un simpático popurrí de informes acerca del fútbol neonato-infanto-juvenil, obras, convenios y demás anecdotario que hace a la rica vida de la entidad. No se le puede enrostrar falta de coherencia. De fútbol profesional ni mú.

sábado, marzo 12, 2011