domingo, mayo 09, 2010

No habrá ninguno igual


La buena estrella que, desde sus más humildes inicios, guía a la gloriosa entidad rojinegra quiso que estos ciento cinco años de vida lo encontraran a él, como único protagonista, eclipsando los festejos. El, quien con su “ingenio y creatividad” transformó a un insignificante club del interior en uno de los mejores del país. El, quien con su innovadora impronta revolucionó el fútbol amateur, potenciándolo como nunca nadie lo hizo. El, quien con su extraordinaria visión de futuro, hará del estadio “uno de los más lindos del mundo”. El, quien con su incomparable capacidad para los negocios, incrementó el patrimonio societario y desarrollará, en lo inmediato, “un emprendimiento único” sobre la faz de la tierra.

Si respecto de lo futbolístico el negro sigue en deuda con su afición, en lo institucional no hay quien pueda comparársele. Ni siquiera los grandes. Sólo Colón, y porque él lo hizo posible. No cualquiera puede mostrar una política absolutamente transparente de cara al socio. No cualquiera puede llevar adelante una administración tan ordenada. No cualquiera puede afirmar que en su territorio de influencia no hay barras bravas. No cualquiera puede jactarse de ser hombre de consulta del pope afista. No cualquiera puede sentirse un prócer por llevar el fútbol gratis a todos los rincones de la república. No cualquiera puede hacer gala de la amplitud democrática con que cobija a todos los sectores de la gran familia sabalera.

Con semejante lumbrera calentando el sillón presidencial, los logros deportivos –como dijo su vástago predilecto– vendrán por “decantación”. Ahora o dentro de ciento cinco años más. Por lo pronto, quienes pagan su cuota todos los meses con devoción casi religiosa, saben que él no los defraudará. Que no gastará más de lo que entra. Que no invertirá en iniciativas de dudoso resultado. Que no rifará el capital juvenil. Que no arriesgará el prestigio ganado, durante poco más de un siglo, en favor de oscuros intereses. Que no interpondrá aspiraciones personales a las del conjunto de la masa sangre y luto. Que seguirá dejando jirones de vida por los colores de su infinita pasión. Saben que él no los decepcionará porque cada día canta mejor.

lunes, mayo 03, 2010

Tarde de perros

Las tan mentadas aspiraciones del primer equipo se redujeron al impulso que tomó la afición presente en el Brigadier para silbarlo una vez sellados los noventa minutos de juego. El híbrido que el entrenador puso en cancha no dio para otra cosa. Reprobación y más reprobación. Tanto así, que quien no pudo alcanzar la gloria ni siquiera tuvo cara para enfrentar los amigables micrófonos que gusta empalagar cuando el resultado le es favorable. Otra oportunidad, servida en bandeja –por el rival y por los resultados que supieron conseguir los otros dos candidatos a ocupar un lugar en la copa–, que el negro deja pasar sin inmutarse, como si diera lo mismo alcanzar o no el objetivo, como si la cabeza estuviera ya en otra cosa.

La actuación de ayer pareció decirle adiós al compromiso por la meta; incluso pudo percibirse un tufillo a resignación respecto de los partidos que restan. Tal vez semejante estado sea consecuencia del efecto sopor, la residual secuela que sobreviene después de haber inhalado tanto gas tóxico proveniente de los cráneos conductores. Entre los delirios de grandeza del “biondo gnocchi” y el verso permanente del entrenador, no hay humanidad centrada que aguante. Al final, ni los pibes –aquéllos que tuvieron una fugaz oportunidad–, pueden sentirse satisfechos. El manoseo, disfrazado de “convencimiento con el proyecto”, tarde o temprano queda en evidencia. A esta altura, la chiquilinada ya sabe quién queda y quién se va.

Lo que esta dirigencia parece ignorar, a pesar de la experiencia que carga sobre sus hombros, es que el éxito de la continuidad no está asegurado, mucho menos cuando los involucrados esconden intereses personales muy alejados del exclusivo beneficio a la institución. Los modelos fructíferos y perdurables en el tiempo, han tenido dirigencias serias y austeras y cuerpos técnicos sensatos y consecuentes con una idea. Dos premisas fundamentales que en Colón nunca se tuvieron en cuenta. Ahora, lo importante es aguantar hasta diciembre y con el entrenador como bandera, siempre y cuando cuatro derrotas consecutivas no echen a perder el plan maestro de la re-re. La otra cara de la moneda no figura en la agenda. Demasiado riesgo.


APOSTILLAS

Oscuro, oscurísimo. El parodismo doméstico no se cansa de repetir que “hay necesidad de vender para incorporar”. Nada más alejado de la realidad. Las faraónicas obras que se están llevando a cabo, más las previstas para el futuro inmediato, gracias al incomparable ingenio del excelentísimo señor presidente no hablan de falta de fondos. La maledicencia no para.

De selección. La cantidad de nombres rutilantes que echó a correr la dirigencia para mantener ocupada a la gilada, y hacerla olvidar rápidamente de este fracaso, ha superado todos los intentos anteriores. El dt pide, el primer mandatario toma nota y los obsecuentes difunden. Si el “salto de calidad” sigue en el freezer, no habrá humo que consiga tapar otra frustración.

En el blanco. Pasado el torneo, quedó en evidencia que desbocado presidente de entidad asentada más allá de la autopista cantó la justa cuando aclaró los motivos por los cuales el albino se negó a arreglar con el club de sus desvelos. Al parecer, los problemas físicos que le impidieron jugar por amor a la camiseta, todavía lo aquejan. Mientras, el rojinegro lo padece.


La Destacada:

Camino al confesionario. La mentira del excelentísimo señor presidente acerca de no haber hablado de incorporaciones con el dt quedó al descubierto al conocerse los nombres que los medios vernáculos hicieron circular durante la semana. En ese sentido, lo más patético fue la explicación del empleado del club, encargado de contenidos de la web oficial, quien en su triste papel de parodista a sueldo de la falsa pertenencia –por algo nunca pasa de vestuarista en un medio privado–, quedó en ridículo frente a la dupla conductora de los mediodías asoleados. Ante la desorientación de sus interlocutores debido al cambio de estrategia dirigencial, se escudó en el “secreto de las fuentes” para zafar de inquietante requisitoria. ¡Como si nadie supiera que el oficialismo le paga para que haga de megáfono replicante!

viernes, abril 30, 2010

Con la soga al cuello


Más allá de las idas y vueltas que marcaron los días posteriores a la peor derrota de la era del humazo, llamó la atención la celeridad con que se cerraron las negociaciones y la ligereza con que el entrenador, quien tenía decidida la renuncia, cambió de opinión. ¿Fue una puesta en escena? Beneficio por partida doble. Por un lado, el enfado del presidente con la muchachada y la decepción del técnico con sus dirigidos dejaron en claro que una limpieza a fondo está plenamente justificada, nadie tendrá derecho al pataleo; por otro, la confirmación de la continuidad, mostró a las partes firmes y convencidas en el “proyecto”, una dirigencia hábil y coherente y un cuerpo técnico comprometido. Círculo cerrado. La gilada, feliz.

Lo cierto es que aunque los protagonistas lo hayan negado, las condiciones siempre existieron. Aparte de una sustancial mejora en el contrato, dos temas fueron clave en el acuerdo. Refuerzos de jerarquía y que el primer mandatario –o algún pinche de menor rango– sea el encargado de dar la cara con las bajas que por diferentes motivos serán historia el próximo torneo. El astuto dt no quiere quedar pegado en la evacuación de unos cuantos que él mismo trajo, en la borratina del piberío engatusado y en el adiós de otros tantos que ya están para mirar los partidos desde zona de plateas. Para cambiar la perspectiva, no faltaron los nombres rutilantes que los obsecuentes de siempre comenzaron a sacar de la galera.

En definitiva, la apuesta es fuerte. Además de tirar sobre la mesa mucho billete pesado –de dudosa procedencia–, si las cosas no salen de acuerdo a lo previsto, la hecatombe puede ser total. Un mal comienzo de torneo ubicaría al cuerpo técnico contra las cuerdas y a la falsa pertenencia en el dilema de pensar en un proceso nuevo –e incierto– a las puertas de las elecciones. Lo que el “biondo gnocchi” se empeñó en evitar ahora, podría ser letal si se da en el momento menos oportuno. Convencido de que ningún rival le hará sombra en diciembre, se juega el todo por el todo en una movida arriesgada, con las manos llenas de humo. Contar con el favor de la dinámica de lo impensado es como hacer equilibrio en las alturas, sin red.

domingo, abril 25, 2010

Danza con lobos

Comprometerse en la concreción de un objetivo, en este caso futbolístico, implica dejar en la cancha hasta lo que no se tiene. Pues ayer Colón dio muestras de todo lo contrario. No sólo desapareció de la contienda por falta de juego, sino por ausencia total de actitud ganadora. Pocas veces se lo ha visto al negro tendido sobre la gramilla, herido de muerte, sin reacción, entregado a la vapuleada del rival. Y no hay excusas. El plantel se armó para enfrentar dos competencias. A esta altura, aún con un extraño e importante número de lesionados y las ausencias por suspensión, el pretexto de las deserciones no debería usarse para paliar la contundencia de la derrota. Un equipo más disminuido, inició el torneo con mejor rendimiento colectivo.

Los primeros minutos fueron premonitorios. De arranque nomás, pudo vislumbrarse que se venía la noche. El equipo pareció perdido en la cancha, sin un planteo definido para hacerle frente a la propuesta de un oponente con ideas claras desde el arranque. En medio de tanta desorientación y displicencia, no hubo acción que pudiera detener el feroz embate del local que en cuarenta y cinco minutos selló el destino de la sangre y luto. ¿Qué pasó? La disposición que mostraron los protagonistas en la tarde del sábado dio a entender que éste ciclo está, cuanto menos, agotado para muchos de ellos. ¿El técnico? Es una incógnita. Sus declaraciones apuntan a un “ni”, pero seguramente las próximas tres fechas despejarán, en ese sentido, el panorama.

Algunos de quienes fueron la fiel expresión de la derrota, dieron su versión de los hechos. El arquero argumentó, desdramatizando, que “se perdió un partido y nada más”. El volante de contención, que no contuvo ni a su sombra, dijo que “no hay que olvidar lo que se hizo en estos dos años”. Pero el fútbol es presente y el hoy del sabalero deja mucho que desear. El lunes está prevista una reunión entre las partes involucradas en esta paupérrima actualidad –directivos, cuerpo técnico y jugadores– para analizar lo que pasó y lo que vendrá. Sin embargo, las definiciones recién llegarán cuando el torneo expire. El volver a verse las caras, después de tan estrepitosa caída, sólo dará pié para hacer catarsis. De aquí hasta el final, todo puede cambiar.


APOSTILLAS

Terapia ortomolecular. El excelentísimo señor presidente copó la parada y disparó contra el plantel, los que jugaron –“por falta de actitud y entrega”– y los que no jugaron –porque “no estuvieron acompañando al equipo”–, para deslindar responsabilidades. Cuando las cosas se ponen color castaño oscuro siempre paga el pato la sufrida muchachada. ¡No tienen paz!

Nube tóxica. Primero afirmó: “Hay que estar tranquilo para tomar decisiones”. Después lo negó: “Yo no dije nada sobre tomar decisiones”. No pudo dilucidarse si la incoherencia fue producto del momento de tensión o porque ya está cayendo en su propia trampa. El humazo con el que inundó el barrio Centenario está haciendo estragos. De dealer a dependiente.

Hacha y tiza. El hemisferio pensante de la dupla que anima los mediodías asoleados, a cargo de la transmisión del partido, le marcó la cancha a los recalcitrantes obsecuentes que lo preceden en la programación diaria. “Dejemos de endiosar al técnico”, “No me vengan con atenuantes”, “No disfracemos la realidad”. ¿Zafarán de ésta? Condicioname, condicionate.


La Destacada:
Atentado a la inteligencia. El trabajo del empleado de la institución, que bancan todos los socios y que hace las veces de parodista en el éter asoleado, consiste en justificar lo injustificable. Respecto de las negociaciones que ya se están llevando a cabo entre la dirigencia y el representante del entrenador para definir la continuidad o no del cuerpo técnico, avaló la postura del dt de no esperar a diciembre para hablar de renovación. El pueril argumento con que intentó enfrentar la requisitoria del dúo conductor de los mediodías asoleados, dio vergüenza ajena. Los interlocutores del pinche en cuestión deberían considerar la capacidad del oyente y evitar cierto intercambio de opiniones que no aporta absolutamente nada.