domingo, febrero 07, 2010

Trámite sucesorio

En su segundo examen fuera de casa, la formación alternativa volvió a salir airosa de un compromiso, en la previa, accesible, que le planteó dos escenarios bien diferentes, por momentos tuvo que enfrentar pasajes complicados, mientras que en otros demostró tener perfectamente controlada la situación. Al final, los rivales en pugna se conformaron con la paridad y jugaron a salir indemnes sosteniendo un resultado para nada despreciable a los intereses de ambos. Lo más destacado fue que el sabalé buscó de entrada y en las dos oportunidades asestó la puñalada en frío, cuando más duele, obligando al adversario a revertir el infortunio. Lo negativo fue que en ninguna de las dos ocasiones supo sostener la ventaja.

Quizás no habría que ser demasiado exigente con este combinado porque le falta tiempo de trabajo conjunto, un atenuante valedero si se quiere. Sin embargo, en un detalle si se podría convenir: de suplente no tiene mucho. Arquero titular, un defensor que sufre como un paria cada partido, un par de incorporaciones que llegaron el semestre pasado para reforzar la reserva –de esas que el dt dice haber traído luego de seguirlas durante muuucho tiempo y por las que se derrite en halagos cuando muestran una pizca de capacidad–, un trío de veteranos, el intermitente enganche que no es enganche, un recién llegado que querían hacer humo, un pajarito que todavía no cantó nada interesante y una excelente promesa con vistas al futuro.

Con esta mezcolanza se consiguieron dos puntos de seis. No está mal, considerando que este equipo era una incógnita y nadie daba dos mangos por él. Indudablemente los protagonistas de este exótico cóctel han sabido captar la verba del entrenador, especialmente la que tiene que ver con la motivación y el verso de que todos pueden pelear por un lugar en la alineación copera. Hasta ahora, con eso le ha sido suficiente para no quedar relegado en un torneo que se vislumbra irregularmente parejo. La cuestión es no perderle pisada a los primeros porque si los titulares siguen montados al sueño, se repetirá una historia por todos conocida. Prueba y error hasta que el equipo se vaya acomodando solo, la receta preferida de la era turca.


APOSTILLAS

Mascotas abstenerse. El excelentísimo señor presidente premiará a un puñado de parodistas domésticos con un lugarcito en el charter oficial que cruzará la cordillera, para asegurarse una buena crónica, pase lo que pase. Fiel practicante de la politiquería barata, no podía dejar de comprar voluntades con unos cuantos tickets en económica. Total… ¡lugares sobran!

Neonatos en la mira. Desde las altas esferas bajó la orden de impulsar una nueva denominación al proyecto de inferiores para darle mayor énfasis y no caer en la terminología ordinaria. De ahora en adelante habrá que referirse al “fútbol infanto-juvenil” cada vez que se mencione alguna cuestión relacionada con el tema. Se viene la genética de avanzada.

Jugada peligrosa. En una movida demasiado arriesgada el entrenador decidió exponer al arquero titular a pocas horas de la trascendental definición por la copa. Las excusas de turno fueron tan pueriles que dieron risa. Nuevamente quedó claro que ninguno de los porteros suplentes consiguió ganarse la confianza del coach sabalero. Otra vez será.

Auspicia La Destacada:


Tijera veloz. Acostumbrado a manipular la información a gusto y piaccere, el chupalerche mayor cercenó una jugosa parte de la nota que el pasado viernes le hizo al dt en las mañanas obsecuentes y que posteriormente transcribió en el pasquinejo vernáculo. “La pulga es un jugador de partidos, le falta nivel futbolístico, le va a llevar tiempo y si no es así será una mala elección mía”, dijo el entrenador, haciéndose cargo. Menos mal que se dedicó al parodismo deportivo. Pudo ser peor.

miércoles, febrero 03, 2010

Nada que temer

El primer cuco llegaba de visita. Y no lo hacía solo. Venía acompañado de una parafernalia acorde a los tiempos que corren. Tiempos de necesidad extrema. De escasez de líderes con chapa. Sin embargo, con tanto ruido ajeno, y a pesar de que el aire se respiraba denso y plomizo, en la atmósfera podía percibirse una especie de aroma relajante, como esos que tan bien sabe usar la cultura milenaria para armonizar ambientes. No hubo lugar para la ansiedad ni los nervios. Las miradas se cruzaban y parecían contagiarse un inusual efecto sedante. Sólo había espacio para la algarabía que despierta la tradicional ceremonia del recibimiento, nada más. ¿Será que, por fin, la confianza está sellando el vínculo entre los protagonistas y la afición?

Después de mucho tiempo, el negro se alzó con un triunfo sin discusiones y sepultó un estigma que hacía rato lo perseguía como nefasta sombra. Dio vuelta un resultado, ganando de la manera que la falange colonista toda quiere verlo ganar. Tratando bien a la pelota, jugando al fútbol y yendo al frente a pesar de la adversidad. De la mano de un purrete que parece decidido a romper su relación con la caída constante para construir una nueva con la habilidad, la inteligencia y la frialdad de los distintos. Por el lado de los delanteros, si bien no tuvieron una actuación descollante, hicieron correctamente el trabajo sucio que permitió el lucimiento de otros. Y una mención especial para quien estuvo de feria los pasados seis meses.

Esta muy buena producción colectiva le abre las puertas a las mejores expectativas con vistas al crucial partido del próximo martes. Si el sabalé consigue repetir la actuación de anoche, el pasaje a la fase de grupos estará asegurado. A esta altura, el compromiso del próximo sábado, por el torneo local, poca importancia reviste, no sólo porque el rival no es de temer, sino porque el conjunto alternativo cumplió cuando salió a la cancha. Lo importante, el foco de atención está puesto en el compromiso copero. Los días por venir deberán transitarse con absoluta tranquilidad porque el equipo recuperó las buenas intenciones al revalorizar el circuito generador de fútbol, lo que asegura estar más cerca de la satisfacción que de la decepción.


APOSTILLAS

Circuito buitre. Desde el subsuelo de la emisora peroncha se informó que se le deben seiscientos mil verdes a una institución mexicana por la opción del jugador que anoche vistió la diez visitante. Al parecer el primer mandatario pretende pagarla cuando se haga efectivo el resarcimiento por un traidor, hoy militante chaparrito. ¿Figurará esa deuda en el balance?

Aviso clasificado. Desde la web oficial se convoca a transportistas para trasladar a los pibes de la pensión hacia la ciudad. ¿Qué pasó con el bus espectacularmente ploteado, que dijeron haberle “comprado” (¡¿?!) al principal sponsor para cubrir tal necesidad? Unico requisito: ser socio de la entidad. De habilitaciones y documentación en regla, nada. Controles abstenerse.

Haciendo equilibrio. En el comentario post partido, el hemisferio pensante de la dupla asoleada mencionó el papel “de estúpido” que protagonizó el árbitro al sacarle la programada amarilla al segundo capitán. ¿Y qué papel interpreta él cuando intercambia opiniones sobre el encuentro con un empleado del club? ¿No se siente cómplice de una estafa a la audiencia?

Estrabismo radial. Durante la previa, las huestes del maestro se dedicaron a pegarle a la visita por la dudosa procedencia de los morlacos que pagaron tanto refuerzo de renombre. Considerando las deudas pendientes “está saliendo un billete violento y poderoso”, se escuchó vociferar. ¿Por qué no se preguntan de dónde saldrá el fangote para las obras locales? ¡Shhhhhh!

domingo, enero 31, 2010

En el camino

Nadie hubiera dudado en qué casillero marcar la cruz en el devaluado juego del prode. Sin embargo, la convicción de este Colón alternativo hizo trizas lo que en la previa podía cantarse como una fija. Ante la discusión que siempre se plantea en este particular tipo de encuentros, cuando es tan notoria la diferencia de jerarquía entre una y otra formación, respecto de si el candidato jugó a media máquina o si el disminuido sorprendió con una actuación meritoria, no hay duda de que la segunda opción se impone en buena medida a la primera. Inclusive, no hicieron falta las excusas que suelen copar la parada en cada inicio de torneo. No hubo ni falta de ritmo, ni problemas físicos a raíz de la dura pretemporada, ni nada que se le parezca.

Si bien en los primeros minutos el sabalé mostró intenciones de hacer tiempo y de concentrarse más en la defensiva que en la ofensiva, al avanzar las manecillas del reloj, cuando se dio cuenta que el rival no tomaba la decisión de tirarle encima la categoría, se animó a manejar la pelota –tal vez con un exceso de toque intrascendente–, aunque sin la profundidad necesaria para plantar bandera en el lugar donde se define el resultado. Es cierto que si el local acertaba el penal que no tuvo destino de red se terminaba el partido y que el yerro de uno potenció al otro, pero es dable destacar la confianza con que la sangre y luto encaró los minutos posteriores para ir en busca del empate. Y el convencimiento tuvo su premio.

Para el negro es indispensable no descuidar el torneo local con vistas a conservar el buen promedio que tanto le costó conseguir e inclusive pensando en futuras aspiraciones. Esta formación demostró que tiene argumentos para encarar los compromisos que le toque enfrentar sin caer en el estigma de ser considerada como suplente, siempre y cuando la actuación de ayer no haya sido sólo una demostración de entusiasmo pasajero. Habrá que ver también cómo reacciona frente a un adversario menos displicente. Por lo pronto ya está confirmado que el elenco titular volverá a tomar la posta en el próximo encuentro, una dura prueba en momentos en que la prioridad pasa por otro lado. El comienzo no estuvo mal.


APOSTILLAS

El pueblo quiere saber. El excelentísimo señor presidente, exultante luego del empate, anunció la inauguración de la pensión, prevista inicialmente para el pasado diciembre –¡qué problema los plazos!– el próximo doce de febrero. Pocos son los socios que aún aguardan explicaciones acerca de la financiación de la obra. Los más, la van de claque. ¡Todo pasa!

Quemá esa grabación. La orfandad de recursos intelectuales puede teñir de oscuro cualquier intento de lucidez interesada. En cuanto algún alcahuete envidioso le cuente a la excelsa dirigencia que calificó de “remendado” al equipo alternativo, el contenido del sobre que recibe cada mes acusará una merma de volumen considerable. ¡Marche un correctivo!

No le tenían fe. El tangencial parodismo de la emisora peroncha, sin desmerecer a nadie –repetido hasta el cansancio, cosa de no herir susceptibilidades–, se inclinó levemente hacia el lado del derrotismo previendo una hecatombe sin precedentes. El desahogo, que limpió de máculas los comentarios previos, se produjo al final, con el resultado puesto. ¡Qué miedito!

Hay que ser agradecido. El empleado de la institución, que bancan todos los socios y que hace las veces de parodista en el éter asoleado, le hizo llegar sus besos y abrazos al impresentable vice, quien fue sometido a una intervención quirúrgica. De los cálculos siempre se vuelve, del ridículo y la ausencia de ética, nunca. El caradurismo del obsecuente no sabe de límites.

miércoles, enero 27, 2010

Cuestión de principios

Cosa rara. Es la primera vez que un triunfo le deja a la afición una sensación amarga. El negro ganó, pero la falange colonista abandonó las gradas mascullando bronca. No sólo porque lo que podría haber sido un triunfo contundente terminó siendo una apretada victoria, sino porque el rendimiento del equipo sembró algunas dudas de cara a la revancha. Apelando a una simple analogía, la muchachada le robó el libreto al clima. Primero, un calor abrasador; después, frente de tormenta y por último una atmósfera calurosa que dejó a los mortales clamando por más fresco. Esos mismos matices le ofreció Colón a las miles de almas que colmaron el Brigadier para festejar el retorno a la competencia más importante del continente.

El once sabalero entró con un saludable ímpetu a llevarse por delante al rival, a no dejarlo pensar, a desparramar casacas adversarias por todo el campo de juego desde el inicio y conseguir una tempranera ventaja que le permitiera desandar el partido con tranquilidad, tirándole al visitante la responsabilidad de remontar un resultado adverso. Duro poco. Cuando los trasandinos se despertaron, la sangre y luto entró en un extraño letargo y hasta corrió serio riesgo de irse al descanso perdiendo por una diferencia importante. En el segundo tiempo, el primer movimiento de piezas le cambió el color al lienzo y una ráfaga de calidad pareció liquidar la contienda; sin embargo, enfrente no había ningún muerto y llegó el segundo.

Si la afición abandonó el estadio con un dejo de preocupación –por más fuerza que hayan hecho los lambiscones más rastreros del parodismo vernáculo en favor del avezado entrenador, de los eximios jugadores y hasta del solícito aguatero– fue porque razones no le faltaron. La defensa hizo agua –extrañó sobremanera a una mala persona y mal jugador (impresentable vice dixit) –, el medio se mostró endeble en la marca y tibio en la generación de juego; como consecuencia, los delanteros no tuvieron muchas oportunidades claras. Así y todo, el sabalero se quedó con el triunfo y viajará con viento a favor. Sólo tendrá que hacer valer sus propias convicciones. El contrincante sabe bastante de fútbol pero no es una fortaleza inexpugnable.


APOSTILLAS

Treinta segundos de fama. El primer mandatario conminó al vestuarista de la cadena transmisora a darle aire para propalar a nivel internacional los logros de su gestión. Los parodistas porteños ya lo tienen calado y sólo le obsequiaron medio minuto de pantalla como para sacárselo de encima. Después se quejaron de la cabina asignada. ¡Personas no gratas!

Como moneda de dos pesos. La falsa prédica en favor de la ciudad y su gente –con vistas a conseguir dinerillos del estado para financiar las obras en el estadio– se cae cada vez más asiduamente. Ahora resulta que firmaron un convenio con una agencia de viajes porteña para trasladar a los simpatizantes durante el tiempo que dure el sueño copero. ¿Y las locales?

Guarda con las recaídas. El referí le perdonó la vida en más de una ocasión. Durante el primer tiempo se dedicó a la fricción y el mediocampo cantó ausente. En el segundo recuperó la brújula y puso todas sus energías en hacer lo que sabe. El entrenador debería hacerle repasar la lección del año pasado para que el equipo no lo pierda en el momento menos indicado.

Con el cuchillo entre los dientes. Las dichos del dt acerca del “ahora los conocemos” desató el primer enfrentamiento del año entre el hemisferio pensante de los mediodías ex enredados y el dúo de chupalerches más serviles. El empleado del club intentó «interpretar» las palabras en cuestión aclarando que los protagonistas habían visto “una hora de videos”. ¡¡¡Andá!!!