domingo, diciembre 20, 2009

Existo, luego pienso


El filósofo del poder lercherista está cumpliendo al pie de la letra con el mandato presidencial: elevar a la categoría de ídolo incomprendido a quien no le quedaría otra salida que volver al terruño. A la sarta de mentiras firmadas que publica el pasquinejo vernáculo no le vendría mal un baño de verdades incontrastables, tanto como para dejar en claro que embaucar a la afición puede parecer tarea fácil, sin embargo, no todos se dejan engatusar por una pluma a sueldo que se atreve a azuzar con la más ridícula de las comparaciones. Más allá de la escasez de nueves que padece el fútbol argentino, si el nunca bien ponderado delantero está al caer, no es porque la dirigencia y el cuerpo técnico añoren sus goles. El tema pasa por otro lado.

El grupo empresario que compró el ochenta por ciento de su pase –según se informó en aquel momento–, encabezado por un pícaro personaje, hoy investigado por la justicia, nunca pagó por la mercancía en cuestión. Además, la “transferencia millonaria” jamás fue tal. Vale recordar que para inflar la cifra total, se incluyó en la operación la mitad de un jugador fantasma y el préstamo de otro que pasó inadvertido. Respecto de la extraordinaria muñeca dirigencial que conservó los derechos federativos, sería saludable ilustrar que, por disposición de la entidad madre, los mencionados no pueden estar en manos de particulares; por lo tanto, lo que se muestra como una astuta maniobra no fue más que un cumplimiento de normas.

Así las cosas, si RR retorna al pago es porque la institución no vio un céntimo, o vio sólo una mínima parte, del monto convenido. Lo cierto es que alrededor de los clubes necesitados de efectivo, orbita un socorrista que ayuda a disfrazar el préstamo de unos cuantos billetes con una carátula de compra, encima corriendo con ventaja: cuando no desembolsa lo acordado, devuelve el paque-tito. El toque gracioso lo puso el chupalerche primero, días pasados, cuando sufrió una traición de su subconsciente. “Si el turco le baja el pulgar, será un refuerzo”, dijo, sin ponerse colorado. En definitiva, mientras el pensador vanguardista le transmite data tergiversada a la opinión pública, la primera incorporación estaría sellada.

miércoles, diciembre 16, 2009

Avanzada de combate


Como parte de la limitada y paupérrima estrategia que el excelentísimo señor presidente está llevando a cabo a fin de convencer al estado –municipal y provincial– de colaborar con un fangote de dinerillos públicos en su brillante proyecto de agrandar el estadio, le ordenó al chupalerche primero apretar públicamente al correligionario que rige los destinos de la cordial. Invitado al programejo que conduce por canal de cable, y que cuenta con una escasísima audiencia, el intendente fue literalmente acosado en busca de un título. El “vamos a ayudar a Colón”, demandó, casi en forma de súplica, la reiteración, en tres oportunidades, de la pregunta que reclamaba esa única respuesta. Lamentable, patético y ridículo. Un bochorno más, tal y como acostumbra.

Lo cierto es que el ex rector se fue en vaguedades, por lo que a pesar de la lograda sentencia, el interlocutor se quedó con las ganas de brindarle precisiones al locador de su opinión. Para colmo, tuvo que tragarse –entre nerviosas risitas de compromiso– un palo para su gallinero cuando le espetaron en pleno rostro, luego de la esperada afirmación: “(…) que no haya dudas, lo que pasa es que Germán es muy ansioso y le dice a los periodistas que me pregunten, ya lo conocemos ¿viste?”. No obstante ello, no pudo con su genio y a la nota que reprodujo en el pasquinejo vernáculo le estampó un epígrafe mentiroso, ya que en ningún pasaje de la plática, el entrevistado “se comprometió a realizar obras complementarias para la copa América”.

Lo que sí quedó en evidencia es que hay problemas de cartel entre el iluminado primer mandatario de la institución rojinegra y el jefe de la aldea. Acicateado permanentemente con el latiguillo de la gran gestión lercherista, en un momento, la visita destacó y dejó en claro su propia incidencia en los grandes logros: “Recuerdo que el día que llegó Grondona a SF (…), fui caminando con él hasta el RO y allí le comenté de lo lindo que sería que la selección jugara en una ciudad tan futbolera como la nuestra”. Para concluir, otro engaño quedó al descubierto. La faraónica idea de cerrar el anillo, tal y como lo adelantó no hace mucho tiempo el “biondo gnocchi”, ahora se redujo a la construcción de una bandeja superior en la tribuna norte. Epoca de vacas flacas que le dicen.

domingo, diciembre 13, 2009

Tiros al aire


La pirotecnia no está prohibida, sin embargo no hay duda de que es peligrosa. Especialmente la considerada trucha, esa que suele hacer mucho ruido –la más apreciada por quienes acusan algún tipo de complejo de inferioridad– pero que también puede dejar diferentes secuelas, tales como ridículas chamuscaduras en los dedos o marcas permanentes en rostro y extremidades. Es tiempo de celebraciones, muchas historias acarician el final y por lo tanto los estrépitos están a la orden del día. A Colón, en cuestión de festejos, le tocó un impensado alargue. La verdadera fiesta, digan lo que digan los lambiscones a sueldo, podría darse recién los primeros días de febrero, junto con la definición de la fase eliminatoria de la copa.

En cuanto a este último punto, la hilarante discusión de la semana tuvo su epicentro en las mañanas obsecuentes, envío que siguió la línea mediocre por donde acostumbran a hacer equilibrio los tres animadores de tan desopilante bazofia radial, quienes comenzaron hablando de “repechaje” –según el mataburros: última oportunidad que se da a un equipo para que continúe en una competición– para finalizar la semana rectificándose, a raíz de específicas ordenes de arriba, respecto de la valoración del concepto. Entonces, de un día para otro, lo que sonaba a menudencia, pasó a ser “primera fase”, obviamente evitando toda referencia a los términos “eliminación directa” tal y como observa la confederación organizadora.

Semántica aparte, lo cierto es que las especulaciones previas acerca del rival más débil, del grupo más accesible, y demás etcéteras, esas que nunca faltan en boca de estos adalides de la ventajita adicional, se hicieron trizas anoche, luego del resultado que selló el destino del sabalé. Mañana, después del duelo de rigor, seguirán con el tema que acaparará las discusiones de la afición: los refuerzos. Como cada fin de torneo, los nombres rimbombantes –salidos de boca del ilustrísimo primer mandatario– coparán la parada. El problema es que esta vez la dirigencia, en su fuero más íntimo, no está tan convencida de completar los cupos, ni de traer estrellitas, porque la certeza de la doble competencia cayó en un cono de sombras. Habrá que seguir a la espera.

miércoles, diciembre 09, 2009

Abrazo de despedida

Colón es sufrimiento. Tal vez por eso, una vez finalizada su participación en el torneo, debe esperar definiciones de terceros para saber en qué puesto de la tabla cerrará este buen ciclo y si deberá o no jugar repechaje para entrar de lleno en la copa. Su parte la cumplió, le ganó, aunque con una impensada dosis de aflicción, a un equipo de segunda categoría, jugando como últimamente dictó la línea del agotamiento físico tan pregonada por los propios actores para justificar los bajos rendimientos de este último tramo del año. Ahora sólo le resta aguardar, cual nervioso espectador, el fin de la película para programar los próximos pasos.

Y lo que viene no será cuestión sencilla de resolver. Se avecinan horas de negociaciones, tiras y aflojes, triunfos y derrotas individuales, en la pelea por la continuidad de todos los protagonistas que hicieron posible esta realidad rojinegra. Los primeros chispazos ya comenzaron a encender la calentita fogata de intereses que se pondrán en juego de aquí en adelante. Las declaraciones del iluminado primer mandatario no hicieron más que confirmar que el objetivo de esta dirigencia es permanecer; el colchón de puntos conseguido le asegura tranquilidad para afrontar un año en donde deberá abocarse a concretar grandezas anunciadas.

Por su parte, el entrenador apuntará los cañones a conseguir refuerzos de peso para coronar con un título su paso por SF, de otra forma lo conseguido durante dos años de sacrificio personal sólo quedará en los anales de la estadística. Está claro que lo único que agrega jalones al uniforme de buzo son las preseas que inscriben un nombre en la exclusiva lista de los campeones. Los números favorables, figurar entre los cinco primeros, pasar un par de fases en una competencia internacional, no significan demasiado; menos cuando la afición está ávida por festejar la primera medalla de la historia. Al parecer, ese horizonte aún está lejano.


APOSTILLAS

Falso testimonio. En el marco del nuevo empadronamiento de socios que comenzó por estos días, el excelentísimo señor presidente hizo referencia a que gracias a esta novedosa modalidad “ya no vamos a tener que controlar tanto para retener mil quinientos carnets truchos o falsificados durante un año”. ¿Habrá hecho efectiva la denuncia del caso?

Con el último aliento. Al maestro también lo afectó la seguidilla de partidos. Sus intervenciones en la previa y post partido estuvieron a la altura de un enano de jardín. Contradicciones a granel, incoherencias por tonelada y trabucadas de principiante, hicieron juego con la verborragia indescifrable de su coequiper al relato. El que mucho abarca…

Alto el fuego. Para no pasar el papelón del año, los organizadores de la festichola provincial del deporte –primereada por los horneritos de lata–, cortaron de cuajo todo tipo de crítica hacia la dirigencia sabalera. Como buenos mercaderes del parodismo vernáculo, el trío apostado en el área, levantó la bandera blanca con tal de no recibir un desplante histórico.

Mentiras más, mentiras menos. Según el chupalerche segundo, la lesión de FB, que le impidió desplegar todo su potencial durante el torneo, fue una “pubalgia”. Hete aquí que el pasquinejo vernáculo, en nota firmada, sostiene que “la dolencia que lo tuvo a maltraer fue una lesión en su tobillo derecho”. Deberían ponerse de acuerdo considerando que comparten el jefe.