lunes, agosto 11, 2008

Prototipo en marcha


Por fin terminó la espera. Por fin terminaron las especulaciones. Por fin volvió el fútbol. Y, esta vez, con un marco casi perfecto. Tarde soleada, cancha llena y perspectivas auspiciosas. Si bien es prematuro pronosticar un campeonato sin sobresaltos para el remozado team sabalero, los noventa minutos iniciales dejaron ver una imagen rojinegra mejorada, que permite apostarle unas cuantas fichas al optimismo. En este primer encuentro Colón demostró que necesita algunos ajustes, pero, a diferencia de estrenos anteriores, el equipo pareció confiable, una característica que hacía rato no se percibía en las formaciones que, en el pasado reciente, pisaron el césped del Brigadier.

Enfrentar al último campeón –aunque algo devaluado–, de igual a igual, tiene su mérito. Y eso hizo el sabalero. Salir a medir fuerzas sin complejo de inferioridad es un gran paso adelante. Así como también resultó destacable la capacidad de asimilar los cambios de esquema, sobre la marcha, sin desesperarse; alteraciones que en otro momento hubieran provocado el caos generalizado. De todos modos quedaron ciertas dudas que se deberán ir ajustando con el correr de las fechas. La línea del fondo evidenció titubeos varios y la dupla ofensiva no funcionó como se esperaba. Otra buena nueva es el buen recambio con que ahora cuenta el dt en el banco de suplentes.

Por último, un detalle que no debería pasar desapercibido. Todo el estadio fue testigo de la gran actuación de Prediger, un profesional del club al que aún no se le ha renovado el vínculo con la institución. En declaraciones radiales, su representante apuntó, hace unos días atrás, que la situación irresuelta del volante podría haber desencadenado otro "caso MB". Ayer se supo que el entorno del jugador estaría sumamente disgustado por el personaje que la cd designó como interlocutor válido para tratar el tema, un sujeto que sabe más de apretadas que de asuntos contractuales. Otra prueba inequívoca de la política deportiva que aplica quien muy suelto de cuerpo le dijo, el viernes, al pasquinejo vernáculo: "Voy a ser el comandante de esta revolución del fútbol amateur".


APOSTILLAS

Experiencia religiosa. Cansada de robarle las ideas a las agrupaciones opositoras, la cd elaboró un plan propio y lo hizo realidad. De paso, blanqueó ciertas presencias que durante la pasada gestión despertaron comentarios maliciosos. Decía Tweety ¿me parece que he visto un lindo gatito? ¡Es cierto, es cierto, he visto un lindo gatito!

Impronta árabe. Sobre el final del partido, y ante la jugada que pudo decretar el triunfo local, un expresivo AM le dirigió unas palabras, con ampuloso gesto incluido, a su colega visitante. Una vez recuperada la compostura, aclaró el sentido de su ademán. "Tuvieron una dosis de fortuna", señaló. Al dt adversario le cayó como el "orto".

Final del idilio. Renunció el eterno interino al cargo de… ¿gerente técnico? ¿manager del fútbol profesional? ¿director deportivo? ¿coordinador de inferiores? ¿encargado del fútbol amateur? Al final, nunca nadie supo qué puesto ocupó en la estructura del club. "Siempre me sentí útil", deslizó en el triste adiós. No aclaró en calidad de qué.

Alto el fuego. Comprometida agrupación que lidera ex pareja del "biondo gnocchi" firmó un armisticio provisorio con la actual conducción. El inicio del torneo pone a todos los colonistas sentimentales y los buenos augurios llueven desde los cuatro costados. Pero ¡ojota! a la primera de cambio, se reanudan las hostilidades.

jueves, agosto 07, 2008

Más que viejo, decrépito


Hoy cumple noventa años de existencia el pasquinejo vernáculo. Un medio de comunicación que, desafiando las leyes del desarrollo natural del ser humano y su obra, ha involucionado. Tal estado de situación no deviene en exclusiva de las diversas problemáticas políticas u económicas que se han sucedido a través de casi un siglo. La decadencia del nonagenario vespertino está directamente vinculada a la idiosincrasia santafesina. En este caso, el engendro no es más que un fiel reflejo de la sociedad que lo cobija. Una sociedad retrógrada en muchos aspectos, frívola, esnob, apática, indiferente, recelosa, hipócrita, interesada. Una sociedad que rechaza para sí misma lo que envidia de las demás. Si ambos abrevan en las mismas aguas ¿es posible el cambio? Difícil.

Una muestra cabal de la mediocridad periodística imperante en SF es el vocero oficioso, quien desde el suplemento deportivo que dirige y a través de las notas que sin vergüenza firma, intenta –y en muchos sentidos logra– vender mercancía apócrifa a cambio de una paga adicional. Esos ingresos extra son los que lo han llevado a hacer campaña descarada por el voto sin documento; a publicar las avezadas compras de Colón pero no las ventas a pérdida; a ensalzar la sagacidad presidencial y a ocultar los desmanejos; a preguntar lo que su interlocutor quiere responder, evitando la interrogación incómoda; a manipular la información de acuerdo a su interés personal. Una ignominia que muchos consumen cotidianamente sin inmutarse y sin considerar la gravedad de la cuestión.

En definitiva, nadie puede ignorar que la objetividad no existe. Resulta imposible ofrecer una visión aséptica de la realidad porque la ideología es inherente a las personas. Tampoco existe la información vacía de sustancia, eso sería indigencia discursiva. Lo importante es la seriedad y la honestidad con que se ejerce la profesión. Cualidades que algunos desconocen o eluden adrede. Y sólo basta echar una mirada a la edición de hoy, donde el susodicho deleita a los lectores con una nota asquerosamente rastrera al dueño de su opinión. De todos modos, los archivos perduran, y no faltará quien en un futuro sienta repulsión por sus antecesores y reivindique la deontología periodística. La historia, como dijo hace poco un ignoto pensador contemporáneo, los juzgará. ¿La comunidad también?

lunes, agosto 04, 2008

La camiseta no se mancha


Esta vez, habrá que darle la razón al pasquinejo local. "Quedará guardado para siempre en las páginas más importantes de la centenaria vida sabalera", el día en que "el 'dios' del fútbol mundial" se puso la sangre y luto… claro que a cambio de un fangote de guita; porque para él, vestir una u otra casaca es simplemente un negocio; nada de sentimiento, obvio. Quedará también en la memoria del empresario organizador, la fecha en que perdió dinero con un evento disfrazado de "fiesta solidaria". Así como quedará en el recuerdo del "biondo gnocchi", la frialdad que le dispensaron las tribunas semi vacías. Pero, sobre todo, quedará en el corazón de los asistentes, la helada noche en que volvieron a pisar el Cementerio los verdaderos hacedores de la historia colonista.

Pasado el fiasco, bien valdría analizar algunos puntos. Dada la cercanía del inicio de torneo, y teniendo en cuenta lo que debe remontar Colón esta temporada, la idea de un espectáculo festivo, en esencia, no fue mala. Lo cuestionable es que el espectáculo haya sido pergeñado por un personaje, en teoría, ajeno al club y sobre el cual pesan denuncias varias por evasiones de distinto calibre. Si todo hubiera corrido por cuenta de la institución, el valor de las entradas hubiera sido más accesible y, por ende, masiva la afluencia de público. Otro aspecto controvertido, la presencia de un ex jugador que nada tiene que ver con la entidad ni con los sentimientos de la afición. Valorar su concurrencia sólo para enrostrársela al vecino, raya la ignorancia supina.

Por otro lado, la mentira; infaltable cada vez que GL y cía. abren la boca. La mentira de la transmisión televisiva, la mentira de la asistencia de figuras que nunca llegaron, la mentira del destino de los fondos recaudados. Del mismo modo en que se ha mentido respecto de la adquisición de porcentajes de jugadores que en definitiva nunca se pagaron. Así es la gestión de la falsa pertenencia. Como broche final, queda para considerar la mentira del parodismo deportivo vernáculo. Si bien la postura rastrera de las babosas plumas oficiosas es harto conocida, dio vergüenza ajena escuchar la transmisión de la emisora peroncha. Un ejemplo: el dúo acreditado coincidió en que la capacidad del Brigadier estaba colmada "en un 60, 65 por ciento". ¿Error de cálculo? Naaaaaa… Obsecuencia consuetudinaria, nomás.

viernes, agosto 01, 2008