domingo, febrero 28, 2010

Doble contra sencillo

Uno de los siete principios del pensamiento hermético es el de polaridad. “Todo es doble, todo tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son medias verdades, todas las paradojas pueden reconciliarse”, dice el cuarto axioma de esta corriente filosófica que asegura tener la llave del conocimiento. Una más entre tantas pero que viene de perillas para entender porqué dos rivales con aspiraciones tan diferentes no pudieron sacarse ventaja en un encuentro equilibrado donde, salvo por las conocidas posiciones en la tabla, no quedó claro quién vestía el traje de quién.

El fútbol vernáculo está loco, loco, loco o extremadamente parejo, aunque la mitad tenga como objetivo la gloria y la otra mitad no caer en el angustiante hoyo que proponen los promedios. La lógica que domina el reino de la redonda indica que cuando uno pelea arriba y el otro pelea abajo, las diferencias deben ser notorias y el resultado un mero trámite; sin embargo, el que aspira a quedarse con el campeonato, ayer sudó la gota gorda para rescatar un triste empate ante el que lucha por no perder la categoría. Así son las cosas. Lo peor es que este Colón no da muestras de superar el estigma que lo persigue desde hace varias temporadas: amaga con comerse crudo al destino y termina sin saborear el postre.

Si bien la ausencia de FB puede considerarse como un atenuante, la falta de juego que sufre el equipo cuando el habilidoso volante se ausenta resulta preocupante, mucho más considerando la cantidad de alternativas con las que cuenta el avezado entrenador. Los incontables divagues que dominaron la semana acerca de las diferentes combinaciones a las que podía apelar el dt para cerrar la formación titular, gracias a un plantel tan prolífico, dieron la falsa impresión de que, jugara quien jugara, la historia escribiría un capítulo favorable para el conjunto local. Pues la muchachada pareció seca de virtudes a la hora de confirmar los pronósticos promisorios. En definitiva, principio comprobado: los opuestos confluyen. Esta vez en un empate.


APOSTILLAS

Si querés implorar, implorá. El primer mandatario viajará de valet del don a tierras germanas. Aprovechará la oportunidad para llorarle la carta y pedirle que no cierre el grifo que hasta ahora viene regando las obras de la falsa pertenencia. A cambio prometerá fidelidad incondicional y apoyo irrestricto si se desata la hecatombe post mundial. Un seguro servidor.

La banda de la risa. Creído un ejemplo para futuras generaciones, el impresentable vice tiene la disparatada idea de poner la piedra fundamental de una escuela de dirigentes. Si el proyecto prospera, contando con que deberá quedar de semilla en la conducción de la centenaria institución, será el titular de la cátedra Barras Bravas I y II. Aprobarlas no será tarea fácil.

Como verdugo en el cadalso. La estrechísima relación que une al entrenador con sus dirigidos puede condicionarle el futuro. El dt ya confesó no sentirse apto para decretar el fin de la carrera de los veteranos que le han respondido cual leales centuriones y que indefectiblemente deberán cerrar una etapa al final del torneo. ¡Después dice que va al frente! ¡Andá!

La Destacada:


Lo que mata es la inflación. La obsecuencia es como un brebaje adictivo, de tanto practicarla, no sólo crea necesidad y hábito sino que, progresivamente, demanda dosis mayores. Este cuatrimestre la consigna es inflar al único valuarte vendible en el corto plazo, sin el más mínimo atisbo de mesura. Para alcanzar el objetivo, todo está permitido. Es así como una oferta de tres millones de dólares, en boca del chupalerche primero se transforma, como por arte de magia, en tres millones de euros. ¿Será que contabiliza la parte que le corresponde?

martes, febrero 23, 2010

sábado, febrero 20, 2010

Como agua bendita

El clima no sabe de equilibrios. Al compás de un mundo que perdió la chaveta allá lejos y hace tiempo, los extremos se han impuesto casi como marca registrada. Si no llueve, la sequía hace estragos; y si llueve no es para cumplir con lo que dicta un principio regular, sino para superar marcas históricas y rebasar mortales paciencias. Bajo condiciones límite partió la muchachada rumbo al estadio, mirando asombrada por las panorámicas ventanillas del bus cómo el agua le ganaba la partida a una ciudad tan monstruosa como inerme ante las inclemencias de la inquieta naturaleza. Asombrados pero tranquilos, pendientes de la posible suspensión del match, arribaron al estadio con retraso luego de superar algunos obstáculos.

Disposiciones son disposiciones, por lo que el partido comenzó contra todos los pronósticos y a pesar de los mismos protagonistas. Así y todo, ambos contendientes brindaron un buen espectáculo, con emociones y a buen ritmo, erigiendo como figura al guardameta rojinegro, quien hace rato viene salvando las papas –sin esbozar una mínima queja–, señal que ciertas cuestiones, en defensa y en zona de volantes, no funcionan del todo bien. Si del medio hacia atrás los errores se suceden, quizás en algo tengan que ver los cambios obligados y los que provoca el entrenador de acuerdo a rendimientos y al rival de turno. No estaría mal que de una buena vez, salvo por causa de fuerza mayor, se mantenga un elenco estable como para recitar de memoria.

Aunque con tantos nombres en danza, a la espera de un lugar para mostrarse en el primer equipo, suena lógico aplicar una estrategia componedora que contemple la rotación de caripelas con el objetivo de mantener a la tropa expectante, motivada y, sobre todo, bajo control. Por el momento, los resultados favorables indican que el dt está lejos de cambiar lo que se ha transformado en una especie de sello propio, el mismo que lo ha elevado a la categoría de “entrenador con más futuro del país”, como suele etiquetarlo el parodismo vernáculo. Sin dudas es meritorio el haber sacado tan rápidamente al plantel del bajón que le ocasionó el sueño copero trunco, pero todavía falta un trecho importante para alcanzar la corona de laureles. Los primeros pasos van siguiendo la huella.


APOSTILLAS

Fuera de control. La barra anda haciéndose notar. Es que el gobierno kk le soltó la mano a las HUA y los muchachos andan buscando financiación para no perderse el viaje al campeonato de campeonatos. La presión a la dirigencia rojinegra siempre viene acompañada de “incidentes” a la salida del estadio. La caja está tecleando. Mejor no molestar.

Pum para arriba. El técnico no se anduvo con chiquitas. Pletórico de euforia, una vez finalizado el encuentro, espetó: “Vamos por la gloria”. Esta vez abandonó tempranamente la cautela que lo caracterizó en torneos anteriores y lo que solía afirmar recién en la decimotercera fecha, lo escupió en la quinta. ¡Que la confianza no lo traicione!

Gratis, nada. La crisis económica que están atravesando las emisoras locales ha inflado los salvavidas de algunos parodistas que buscan escapar del hundimiento. Tanto elogio a la falsa pertenencia y al entrenador y sus tácticas tiene una razón de ser más allá de la realidad, que es la única verdad. El buen pasar de los lambiscones a sueldo causa mucha envidia.


La Destacada:

Guarda con la pesada. Aunque los síntomas se le noten en el rostro, las obras para remodelar el estadio le están causando una úlcera estomacal al primer mandatario sabalero. Al parecer, los negocios con las empresas del don, que incluyen la prestación de mano de obra foránea y barata, despertaron la ira de gremio vernáculo vinculado al balde y la cuchara. La visita que, en pié de guerra, le hicieron los gordos del fratacho a los popes colonistas no finalizó en buenos términos. Continuará. ¡Se viene una sandunga de maracatunga!

lunes, febrero 15, 2010

Todo el año es carnaval

No habría que confundir los tantos. El duro golpe no quedó en el olvido. Al contrario. El dolor que asestó el fracaso estuvo presente anoche en cada una de las gargantas que con sus gritos procuró ahogar las penas, primero; enjugar las lágrimas, después, y, por último, apostar al futuro para cerrar un relato sin final feliz. La euforia pretendió ser un rito de purificación. Como un miércoles de ceniza después de un carnaval desenfrenado. Las máscaras, el papel picado y la espuma, que se acopiaron para una fiesta abruptamente cancelada, sirvieron para darle la bienvenida a un plantel golpeado, pero erguido, y demostrarle que hay disposición para volver a empezar si cada uno hace su parte en busca de una nueva versión de la historia.

El sabalé no podía dejar pasar la oportunidad de recuperarse ante su gente. Se notó en cada pelota dividida, en cada corrida por los laterales, en cada temeraria atajada, en cada pase profundo, en cada intento de ataque. “Nos propusimos pelear el torneo hasta el final”, dijo el técnico al término del encuentro. Un pacto de almas golpeadas. Está bien. Se trata de reemplazar un objetivo trunco por otro, tal vez más terrenal, para mantener viva la llama. Con una estructura afianzada, y reemplazos dispuestos a no desentonar, en un contexto que, pasadas cuatro fechas, parece similar a los anteriores, Colón puede batallar por el primer puesto. Pero por el primero. Un segundo lugar sería una decepción difícil de sobrellevar.

De todas maneras el camino no está allanado, ni mucho menos. Lo único cierto es que el negro debe sacar partido de los grandes devaluados, de los que siguen en la doble competencia y de los chicos que pelean por sumar y permanecer. No hay dudas de que entre toda esa fauna autóctona, el rojinegro emerge como un ejemplar privilegiado. Quien tendrá que exhibir dotes de férreo conductor será el inefable entrenador, porque deberá manejar un plantel nutrido, con mucho veterano mañoso y mucho piberío ansioso, enfocado en una sola contienda. Mientras, la dirigencia, vapuleada en lo profundo por gastar a cuenta, continúa firme con su estrategia, fríamente calculada, de tapar con cortada de cintas las frustraciones deportivas.


APOSTILLAS

Puertas abiertas. Según informaron las huestes del maestro, entrenador de arqueros recientemente despedido de institución vecina encontró refugio en el vasto cuerpo técnico de las divisiones inferiores rojinegras. La entidad del barrio Centenario va camino de contar con más recursos humanos que el mismísimo gobierno de la ciudad. ¡Aguante el presupuesto!

Segunda opción. Fiel a sus convicciones, el dt sabalero sigue apostando por las trayectorias. Según su criterio, el chiste de treinta y cinco está por encima de cualquier pibe del club, aunque un retoño, como es el caso de SS, lo supere física y futbolísticamente con amplitud. Es de esperar que la lesión del recién llegado lo obligue a definirse por el habilidoso juvenil.

Adulador compulsivo. La rutina del parodismo que cubre la salida de los jugadores, a la espera de una declaración intrascendente, deja al descubierto actitudes reñidas con el oficio. Entre estos especialistas en anteponer el elogio zalamero a la pregunta de rigor, uno se lleva todos los laureles. Justamente quien dice no succionar los calcetines de nadie. ¡Chupachupa!

La Destacada:

El director ejecutivo del fútbol amateur –ojo, a no equivocarse con el cargo, porque se pone loquito–, con un ímpetu digno del más enfervorizado predicador religioso, le cantó loas al excelentísimo señor presidente. Por la emisora peroncha, luego de aclarar que no era ningún alcahuete –faltaba más– se despachó con un “jamás en mi carrera conocí a un dirigente de la condición humana del doctor Lerche”. Como si esto no hubiera sido suficiente destacó, casi en éxtasis, la capacidad de “gran estadista” de la lumbrera del sur. ¡Se ganó la cucarda al empleado del mes!