miércoles, septiembre 30, 2009

De ilustres y no tanto


Lo que no se animó a decir, el jueves pasado, el hemisferio pensante de famosa dupla enclavada en los mediodías enredados, lo dijo sin pelos en la lengua, el lunes, quien carga sobre sus espaldas una indiscutida y extensa trayectoria que ningún chupalerche, por más alto que haya logrado llegar en la consideración de los jerarcas de la emisora, puede equiparar. Hay cosas que solamente un apellido con peso propio puede decir –más allá de gustos y preferencias– sin temor a represalias, gracias a la inmunidad que le otorgan sus antecedentes profesionales. Puede que ya no brille como en sus mejores épocas, pero el resplandor está.

Según ellos mismos blanquearon el martes –la historia fue narrada en capítulos–, el agredido por el goleador histórico no fue ningún perejil de pagineja virtual, sino el corresponsal –si es que así puede denominarse a quien envía por mail cuatro miserables líneas sobre la actualidad del único equipo de la ciudad que milita en la primera categoría del fútbol argento– que tiene en estas tierras un periodicucho deportivo de distribución nacional. El desencadenante resultó ser, continuaron relatando, una diferencia de opiniones respecto de la autoría del tercer tanto convertido al último equipo de la tabla en la quinta fecha. Cuestión absolutamente menor.

Lo preocupante es el estado emocional del veterano veinte. ¿Qué le pasa? Está en su mejor momento, se ganó la idolatría de la afición, fue reconocido por el ¿entrenador? de la selección con dos convocatorias –aunque esta segunda haya quedado trunca–, es el emblema del equipo, entró en la historia de la institución por sus cien goles, tiene ganas de seguir si el equipo clasifica para la copa ¿entonces? ¿por qué la reacción descontrolada? Habrá que convenir que prontuario no le falta, pero en este preciso momento es probable que el tema pase por una lucha incompatible y desigual entre esfuerzo mental y esfuerzo físico. ¿Será?

domingo, septiembre 27, 2009

Clase a domicilio

Dos escenas, parecidas a un simple golpe de vista, pero diferentes en la profundidad del concepto, signaron la soleada tarde del sábado. Miles de almas, ataviadas de rojo y negro, remontando ciento cincuenta kilómetros con las mejores expectativas a cuestas, no es lo mismo que miles de almas, ataviadas de rojo y negro, desandando ciento cincuenta kilómetros con la euforia del triunfo asegurado. Y la explicación es sencilla, en un fútbol donde las dicotomías no se resignan a abandonar el centro de atención, la experiencia se impuso a la juventud en un desbordante coliseo romano que apostaba sus pulgares arriba a favor de la lozanía del noviciado local y no tuvo más remedio que avenirse al silencio de la derrota.

Si bien la fórmula del triunfo fue bastante básica, golpear primero y defender la ventaja, tres cualidades indiscutibles cimentaron el triunfo: concentración, solidez y solidaridad. La defensa, por primera vez en lo que va del torneo, demostró no sólo estar atenta los noventa minutos que duró el encuentro, sino que respondió con solvencia cada embestida adversaria contando con la complicidad de todos cuantos fueron necesarios a la hora de cerrar el arco propio con tranca de primer nivel. Tampoco faltaron los pasajes de buen fútbol, de la mano del habilidoso dieciocho, de la sorprendente capacidad para hacer las veces de conductor del polifuncional trece y la contundencia del nueve, esta vez vistiéndose con la pilcha del veinte.

Tal vez una postura excesivamente optimista daría cuenta de un futuro promisorio, porque en resumidas cuentas, y de acuerdo a lo visto hasta ahora en lo que va del torneo, no hay muchos equipos en posición de superar sin atenuantes la oferta del sabalé, que aún sin descollar, ni mucho menos, resulta un hueso duro de roer para cualquiera. Apuntar que esta historia recién comienza sería una obviedad, pero vale mencionar la fortaleza anímica que parece afianzarse a medida que avanza la competencia, lo que hace prever que con sólo ajustar algunas discordancias, la armonía total no será difícil de alcanzar en el corto plazo. Al parecer, nuevamente, la coyuntura le juega a favor, en el negro está saber aprovecharla.


APOSTILLAS

Siempre tarde. Según el vocero mudo, la institución oficializó, ante la fifa, la demanda contra MB y el club mexicano que lo acogió en su regazo. Una ponchada de verdes y pedido de inhabilitación para el traidor y sus cómplices. Sin embargo, los chaparritos argumentan que el reclamo interpuesto llega fuera de los términos legales. ¿Otra pantomima para la gilada?

Estrategia desconsiderada. Si demorar las salidas, luego de cumplidos los quince minutos del entretiempo, es parte de un plan pergeñado para poner nervioso al rival, bienvenido sea; total ahora hay guita de sobra para pagar cuanta disposición se viole. El estado bobo pone y todos felices. ¿Y el respeto al espectador? ¡Qué importa! ¡Así hay más tiempo para el cotillón!

Toque magistral. El trece sigue rompiendo esquemas. ¿Marcador de punta? ¿Carrilero? ¿Doble cinco? Naaaaaa. ¡Enganche! Falta que, con el goleador histórico afuera, el entrenador lo ponga de acompañante del nueve. Y es que está tan afilado, tan confiado, que seguro no defraudaría. Si está buscando que le tiren la diez, va por el buen camino. ¡Atenti los pibes!

Miedo escénico. Resulta inadmisible que el hemisferio pensante de los mediodías enredados tire al aire una info a media lengua. No decir el nombre de “veterano y exitoso jugador de Colón que agredió y amenazó” a un parodista vernáculo luego de un entrenamiento es violar una máxima fundamental del oficio. ¿Tanto cuiqui le tiene al chupalerche mayor?

jueves, septiembre 24, 2009

El fenómeno chatarra


Hace un par de días, la misma pagineja virtual que dio cuenta de una declarada lucha de poder entre dos laderos del excelentísimo señor presidente, publicó una deplorable –desde todo punto de vista– nota al impresentable vice primero, donde el triste personaje no hizo otra cosa que exudar su menesteroso nivel intelectual, su raquítico sentido común y sus excelentes dotes de barra brava con cargo y a sueldo. ¿Será, acaso, por estas destacadas virtudes, tan propias de su elemental personalidad, que le está siendo arrebatado el lugar de preferencia, que otrora ostentó con tanta verborragia desencajada, en el estrecho y selecto entorno del primer mandatario?

La cuestión es que en la declaración de marras no sólo intentó reposicionarse en la estima del “biondo gnocchi” utilizando un discurso básico y ordinario, sino que puso en un brete a la institución, al descalificar, de todas las formas posibles –de acuerdo a su escasa capacidad de raciocinio–, a los vecinos de enfrente, apelando a una falta de respeto digna de la peor tribuna. Como si su objetivo fuera congraciarse con la gavilla que banca a fuerza de carnés con cuota al día, se despachó en contra de quienes son sus pares, no sólo en el ámbito del fútbol profesional sino también en la liga, pisoteando las buenas relaciones que en algún momento se jactó de haber impulsado.

Este inefable esperpento, que bastardea términos propios de las ciencias políticas sin saber siquiera qué significan, que habla de “buena administración” cuando el director regional de la afip señaló públicamente que en estos tres años y pico de gestión lercherista se ha generado una deuda millonaria con el fisco, que dice estar muy ocupado monitoreando la cantidad de obras encaradas por esta pródiga comisión mientras los sanitarios de la cancha dan asco, que gusta de manejar a la prensa vernácula como si fuera una claque domesticada, que amenaza con llevar a tribunales al parodismo devenido en crítico, aspira a ser el número uno en la línea sucesoria. Espeluznante.

lunes, septiembre 21, 2009

A palada limpia

Enterrar a un muerto, definitivamente, es uno de los trabajos que bien podría ser considerado como insalubre. Sin embargo, al transpolar la lúgubre tarea de depositar un óbito en su última morada al ámbito del fútbol, la cuestión se torna bien diferente. Resulta una faena sencilla, y nada perjudicial en lo que a la salud mental se refiere, inhumar, con tres buenas carradas de tierra, a una masa liquidada, inerte, fenecida antes de pisar siquiera el camposanto donde los sepultureros sólo tuvieron que hacer un tibio esfuerzo para completar tan sentidas exequias. Si bien en algún minúsculo lapso la cosa pareció entrar en un cono de sombras, la jerarquía de los laburantes del pico y la pala acabó cerrando la tumba con el finado a buen resguardo.

En los papeles previos apuntaba a facilongo y lo fue. La sola presencia futbolística del sabalé fue demasiado para un rival que todavía sufre la falta de adaptación a la categoría. Con una última línea menos sólida que en el torneo pasado –incluido el arquero–, el desarrollo del encuentro le permitió un lucimiento especial a la dupla atacante, esta vez bien abastecida por un mediocampo que no padeció hostigamiento ninguno de parte del débil adversario. Si hasta un antiguo marcador de punta, luego devenido comodín en el medio, tuvo la posibilidad de hacer un gol digno del jugador más habilidoso del momento, aunque con el atenuante de haber desairado a una defensa con las barreras levantadas cual peaje en conflicto gremial.

En definitiva, tres puntos que apuntalan la escalada hacia el objetivo tan ansiado; pero –siempre hay uno– todavía hay tornillos que ajustar. Para afianzarse en el torneo, y asegurar la entrada en la competencia más importante del continente, hace falta mucho más que lo demostrado hasta ahora; porque rivales como el del sábado no se encontrarán todos los fines de semana; porque en cinco fechas disputadas, ante el contrincante de mayor peso, el negro no estuvo a la altura; porque en los dos partidos de visitante no supo aprovechar las ventajas que ofrecieron los locales. Si bien en casa la contundencia ha marcado el camino, sería bueno repetir afuera actuaciones que no abran una brecha hacia el campo de la duda.


APOSTILLAS

Menos es más. La calidad institucional no crece al mismo ritmo en que avanzan las obras de infraestructura. Tal vez porque lo primero no redunda en beneficios personales como lo segundo. ¿Se habrá cumplimentado con el trámite de presentación del estatuto actualizado ante pp.jj.? Al parecer la escuela del innombrable está más vigente que nunca. ¿Copycat?

Situación embarazosa. Nuevamente, en vomitivo programejo de los lunes, dos encumbrados dirigentes se despacharon con falacias a granel. Sin embargo, no dejó de llamar la atención el silencio sepulcral, las cabezas gachas y el veloz cambio de rumbo en la conversa de ambos cuando el servil anfitrión mencionó la “millonaria venta” de SP al fútbol europeo. ¡Oh! ¡Oh!

Nos habíamos amado tanto. Pagineja virtual vernácula da cuenta de una incipiente lucha de poder entre dos de los vices colonistas. Uno, como es de público conocimiento, no sólo maneja la barra brava sino que también armó su propia “banda juvenil” soporte. Pero le falta tacto y nivel intelectual para aspirar a la sucesión. ¿Los segundos serán los primeros?

Felpudo todo terreno. Vergüenza ajena da escuchar al chupalerche segundo dedicándole la formación del primer equipo a hijos de dirigentes, hijos de jugadores y parientes de cuanto fulano esté íntimamente ligado a las entrañas de club. Aunque algunas actitudes parezcan inocentes, son muestra indiscutible de los intereses que defienden ciertos personajes. ¡Puajjj!