miércoles, junio 10, 2009

Un juego de niños


El tema de las divisiones inferiores en Colón siempre generó posturas de diferente tenor e innumerables discusiones en todos los niveles interesados. Que no es el momento. Que ninguno se destaca. Que mejor prestarlos. Que no tienen cabida. Que nadie les da un voto de confianza. Que falta madurez. Que nunca se consolidan. Que no saben aprovechar la oportunidad. Que se trabaja mal. Que si no corre un dinero no hay promoción. Y decenas de etcéteras por el estilo. Hoy, según la liturgia dirigencial, casi el cincuenta por ciento del plantel profesional pertenece a las canteras del club. Lo cierto es que el paso fugaz de la mayoría dejó en evidencia, no la poca capacidad sino la falta de convicción en el proyecto.

En lo que va de este torneo, el entrenador tiró a la cancha seis pibes fresquitos; de los cuales, sólo uno –la joyita de turno– completó, en la decimoquinta fecha, noventa minutos corridos de juego; el resto fue reemplazado o entró en los segundos tiempos. Si bien es imposible negar que como nunca antes se les facilitó el acceso a primera, la cantidad de nombres y el corte en la continuidad marcan que la situación no ha sido producto del trabajo –como reza la “propaganda” oficial– sino de una rara mezcla de necesidad, oportunismo y mucha improvisación. El mejor ejemplo de la coyuntura: AR, un penado que supo escaparle a su condena y demostrar su valía en el campeonato pasado, afianzándose en éste.

El tiempo dirá si esta circunstancial movida rinde sus frutos en el corto plazo, o si sólo se aprovechará para desperdigar noveles debutantes por equipos de segunda en pos de “hacer experiencia”, antesala del puntapié en las ancas. Por lo pronto, lo único que marcha viento en popa es la pauta convenida en los medios, basada en el eslogan “hacete socio protector”. Sería bueno saber cómo marcha la conscripción de adeptos a tan cara modalidad. Sería bueno saber cuántos son los agraciados que, a cambio de ciento veinte mangos mensuales –aparte del excelentísimo señor presidente y el goleador histórico, primeros “ejemplos a imitar”, según el pasquinejo vernáculo–, ya se han hecho acreedores a la posibilidad de compartir unos mates con los futuros cracks rojinegros. Ojalá no estén jugando con la ilusión del futuro.

viernes, junio 05, 2009

Sangría a la carta


Con el objetivo de mínima cumplido, y faltando tres fechas para el cierre de temporada, el parodismo vernáculo dio por iniciada la danza de nombres que se subirán a la pasarela del ida y vuelta cuando abra el libro de pases. Y una pregunta, indisolublemente ligada a los vaivenes que propone el tiempo de transferencias, se disparó como aciaga sentencia. ¿Se viene el desmembramiento del equipo? Si en algo coinciden los medios domésticos es en señalar la necesidad de Colón de colectar billetes frescos, no sólo para cubrir los excesivos costos que generó esta onerosa campaña, sino para financiar la próxima, amén de las faraónicas obras anunciadas por el excelentísimo señor presidente cual inversor inmobiliario del primer mundo.

El principal candidato a colgar la sangre y luto sería SP, un diamante en bruto codiciado por innumerables postores –al decir de los loritos repitones bancados por la dirigencia–, que estarían decididos a desembolsar una millonada a cambio de sus cotizados servicios. Considerando la situación económica de los clubes porteños interesados en la juvenil joyita, no sería aventurado inferir que su destino estará del otro lado del océano. De todas maneras, más allá de las suculentas ofertas que puedan estar dando vueltas, habrá que ver hacia dónde le placería emigrar al interesado. Sorpresivamente, otro que, según el chupalerche mayor, fue ofrecido a la venta es el consolidado dueño del arco rojinegro. Una decisión difícil de entender.

Por el medio, la liquidación seguiría con GR a la cabeza. Al parecer el club de sus amores podría repatriarlo. También será cuestión de tener en cuenta los prestados que vuelven, los prestados que serán devueltos y los ya apuntados por el entrenador. Así las cosas, un tema excluyente preocupa por encima del cambio de figuritas. Los interminables “problemas personales” que acusa el dt podrían determinar una vuelta de tuerca inesperada. A esta altura, el abuso del potencial resulta insalubre, especialmente cuando aún no fue superada la línea de llegada. En todo caso habrá que apelar a los paños fríos y apuntar a que una oferta tan jugosa como la del “biondo gnocchi” puede ser capaz de superar cualquier obstáculo cuando nada nuevo hay bajo el sol.

lunes, junio 01, 2009

El muro de los lamentos


Luego del merecido triunfo en los dominios del coloso del continente, el parodismo vernáculo rastrero, en una clara maniobra acalla reproches, se dio por satisfecho. Al contentarse con el mínimo logro, destacando sobremanera el hecho de haber alcanzado el objetivo de los cincuenta puntos en la temporada, cierra la discusión en torno de la responsabilidad que le cabe al entrenador por dejar pasar la mejor chance, en años, de conseguir un título. El hombre propone, las circunstancias disponen. Y en este caso, no cabe duda de que se desaprovechó el escenario favorable. Si bien es cierto el latiguillo de que este equipo no se armó para pelear el título, los resultados le abrieron un camino a la posibilidad. El error radicó en dejarla pasar.

Los que sí se lamentan son los aficionados, quienes aún lloriquean a raíz de los puntos perdidos por obra y gracia del dt. Extraña paradoja. Por un lado, reconocen, y no olvidan, su mano salvadora en el torneo pasado. Por otro, no pueden dejar de recriminarle ese exceso de protagonismo que lo llevó a exagerar su intromisión en la esencia del conjunto. Y la falta de experiencia, que también jugó su parte en la historia. Más allá de las consabidas limitaciones –qué plantel no las tiene–, la muchachada demostró no temerle al desafío y ser capaz de suplir el talento y la jerarquía con otras virtudes, no menos destacables. Habrá que reconocer, entonces, que el problema estuvo sentado en el banco. Un escollo insuperable.

El próximo compromiso pondrá a prueba la muñeca del hacedor. La cantidad de protagonistas ausentes con aviso, requerirá de toda su astucia a la hora de armar el rompecabezas de nombres y el planteo táctico con el que enfrentará a un rival necesitado. No será sencillo hacer valer la posición en la tabla disminuido en puntos estratégicos, por lo tanto la localia deberá jugar un rol fundamental en favor de seguir sumando puntos que engorden el promedio con vistas a la próxima temporada. A la hora del final, y aunque la gran oportunidad haya pasado de largo, todavía pueden afirmarse algunas cuestiones, como la continuidad de unas cuantas promesas que resulten la base del próximo team sabalero, que no es poco.


APOSTILLAS

Billetera veloz. Según publicó el pasquinejo vernáculo, el excelentísimo señor presidente le ofreció al plantel un premio doble por ganar en la tierra del sol y el buen vino. Sería bueno saber, no sólo de dónde brotarán tantos fondos para asumir tal compromiso sino si realmente se hará efectivo o quedará en promesa incumplida. Chanchito sin fondo, destino indigente.

Fea la actitud. A unos cuantos les cayó torcida la imagen que mostró al entrenador disparándose hacia el túnel apenas entró en el arco el tercer gol, cuando aún no se había pitado el final. Los más pesimistas percibieron en el gesto la antesala de un adiós. Por las dudas, los obsecuentes ya tiraron los famosos problemas personales. Historia repetida.

Todo llega. Tuvo que hacer un par más para que le lloviera el reconocimiento de los poderosos medios porteños. Esta vez el festejo fue triple, por el triunfo, por el objetivo alcanzado, por la marca superada. Sus amigotes ya adelantaron que se acerca el final. Quizás el próximo torneo comience a gestarse la despedida y… año nuevo, vida nueva.

Pasen y vean. Las joyas siguen desfilando, pero ninguna se consolida. Primero fue una, después otra, y que pase la que sigue. Todas, a su turno, tuvieron el minuto de fama para después caer de un hondazo a la tierra. Esta última parece la de mayor valor. Ojalá no sufra el mismo destino que las anteriores. Pasada la euforia del momento, se verá si sobrevive.


BONUS TRACK: Hechizo de luna

viernes, mayo 29, 2009

Eramos tan pobres


El logro histórico merecía mucho más; sin embargo, las producciones especiales –tanto la gráfica como la televisiva– pergeñadas por los paupérrimos cráneos del pasquinejo vernáculo para homenajear al goleador histórico, y cuyo rostro visible fue el chupalerche primero, dejaron al descubierto la pobreza, no sólo de la intención sino de la realización general como material de excepción. Ni siquiera el desvelo previo por dilucidar la controversia en torno de los cien, pudo verse reflejado en la calidad de sendos engendros que tampoco llegaron a colmar las expectativas en materia publicitaria. Falta de interés, falta de apoyo, falta de cuidado, hicieron que una marca personal y un acontecimiento único en la vida del club, se diluyeran en la intrascendencia total.

El suplemento que acompañó la edición en papel, a la postre un mísera recopilación de lo que fue la entrevista emitida con posterioridad, terminó siendo un simple álbum fotográfico con texto de relleno, más una infografía digna de principiantes. Cero producción, cero creatividad, cero despliegue, cero atractivo. Reducir semejante suceso –que aún espera reconocimiento a nivel nacional– a un par de pliegos insulsos, lavados de valor testimonial alguno, demuestra no sólo la falta de capacidad de los involucrados para sacar adelante un trabajo que se destaque por su originalidad, sino también las dificultades de unos cuantos a la hora de poner la firma en un texto que salga de lo reiterativo, de lo ordinario, de lo elemental. En definitiva, una bazofia para el tacho de basura.

Por otro lado, el programejo que salió al aire anoche, por la señal de cable del vespertino local, también resultó vergonzoso. Grabado en las instalaciones del sat –¿cómo? ¿y el predio rojinegro?–, con una ambientación que de tan aséptica pareció menesterosa –con sillas de plástico incluidas–, un entrevistado algo incómodo al principio y un entrevistador huérfano de cualquier tipo de suficiencia intelectual, el envío careció de todo cuanto se espera de una emisión homenaje. Aportes confusos e intrascendentes, imágenes repetidas y hasta una mosca sobrevolando a los protagonistas. Un horror. El veterano rompe redes se merecía algo mejor, especialmente de parte de la obsecuencia consuetudinaria. Lo único que quedó claro es que algunos se mueven mejor en las sombras que poniendo la caripela en una pantalla de tv.