viernes, mayo 01, 2009

Por la recuperación


Sorpresivamente, luego de la decepción de la última fecha, los más sentidos resultaron ser los protagonistas. Las declaraciones post vapuleada, evidenciaron que la muchachada albergaba más ilusiones que la mismísima hinchada. Tal sentimiento de frustración puede ser peligroso. Todos los involucrados sostienen que la fortaleza anímica es un pilar fundamental a la hora de pelear por objetivos importantes, por lo tanto habrá que ver hasta qué punto, semejante parecer colectivo, logra afectar el rendimiento de este equipo que sufrió exceso de confianza.

En ese sentido, no han sido pocas las voces que desde los medios tildaron al próximo encuentro de “bisagra”; poniendo, una vez más, un peso extra sobre las espaldas rojinegras. Sin dudas, el recuerdo de las malas experiencias anteriores no deja de estar presente a la hora de evaluar la capacidad de recuperación del sabalé; sin embargo, el team sangre y luto, ya superó, sin mayores inconvenientes, una prueba similar luego de la derrota sufrida en la sexta vuelta. Además, este conjunto es bastante diferente al que en el pasado siempre se quedaba en el camino.

Si bien preocupa el estado físico del goleador histórico, el punto fuerte de esta escuadra pasa por un medio campo aguerrido y solidario y una defensa sólida y confiable. Esos pilares deberían ser suficientes para sacar un buen resultado ante el último de la tabla. La faena no será fácil, porque el rival llega en extremo urgido, pero Colón puede aprovechar la desesperación del anfitrión si el tiempo transcurre sin definición a su favor. El negro deberá ser paciente y sacar partido de las oportunidades que se le presenten. El plan es seguir sumando.

martes, abril 28, 2009

Pelotazo en contra


Esta vez, su marca distintiva le jugó una mala pasada. Tanto los cambios como los movimientos posicionales, a los que es tan apegado y que tan buenos resultados le han dado hasta ahora, no surtieron el efecto esperado. ¿Se lo devoró el personaje? Seguramente, pero la derrota no sólo es responsabilidad suya. La muchachada, que al pie de la letra ha sabido interpretar su libreto en anteriores ocasiones, no respondió en la medida de lo esperado. No fueron nervios, tenía la victoria en el bolsillo. No fue la presión del marco, tenía la fiesta a favor. ¿Entonces? La respuesta es simple. Colón fue eclipsado por un rival superior, que supo sobreponerse a un resultado adverso con un arma letal llamada jerarquía futbolística.

Ahora bien, la primera pregunta que se impone es ¿por qué variar si todo estaba bajo control? El propio dt confirmó que su intención fue “cerrar el partido”. ¿Ganándolo con comodidad? ¿En su propia cancha? ¿Pudiendo hacer gala de una contundencia mayor? La mezquindad de la propuesta, que en definitiva guió a su instinto, podría funcionar como termómetro para medir, sin ambages, el nivel de confianza que el entrenador le dispensa a sus dirigidos y a su propia capacidad técnica, a pesar de los discursos en sentido contrario. De todos modos, el camino que resta recorrer no se vislumbra demasiado complicado. Los adversarios a enfrentar distan mucho de asemejarse al flamante candidato al título. Todavía hay esperanza.

Porque más allá del traspié, el equipo está bien. Sólo hay que dejarlo fluir cuando se muestra confiado y evitar ponerle un cabestro a sus ambiciones ofensivas cuando la oportunidad resulta propicia para darles rienda suelta. Es cierto que las limitaciones siguen intactas y que no han aparecido individualidades dispuestas a romper el molde; sin embargo, el espíritu de conjunto puede hacer las veces se motor impulsor cuando el objetivo es firme y claro. Será cuestión, entonces, de reponer el ánimo alicaído, pues las posibilidades de pelear por algo importante no se han alterado más allá de la vapuleada. El torneo anda escaso de protagonistas con peso y aún faltan unos cuantos puntos por disputar. Nada está perdido.


APOSTILLAS

Espacio de publicidad. Los importantísimos anuncios vinculados con la revolución del fútbol amateur, efectuados el pasado jueves en conferencia de prensa, ameritan un “exhaustivo tratamiento” de parte del pasquinejo vernáculo. Semejante iniciativa merece un “suplemento especial”. ¿Se dará a conocer la real fuente de financiamiento de tan “ambicioso proyecto”?

Flagrante discriminación. El goleador histórico cargó duro contra el hombre de negro. Además de achacarle un cincuenta por ciento de culpa por la derrota, sin demasiadas vueltas le dijo “gordito”. El pobre acusado, que evitó amonestarlo a pesar de sus constantes protestas, puede cobrárselas en la próxima oportunidad. En boca cerrada no entran moscas.

Sin disfraz. Un vez finalizado el encuentro, el chupalerche primero, quien cada vez que puede deja traslucir su particular injerencia en ruedas de cd y hasta en charlas técnicas, tiró la posta de cómo debía haberse planteado la estrategia ganadora. ¿Y si en lugar de ejercer, sin la menor ética, cargos jerárquicos en distintos medios se dedica al asesoramiento rentado?

Función cancelada. Los agentes de propaganda del régimen lercherista, que tan disciplinadamente responden a la doctrina partidaria, se quedaron con las ganas de ser partícipes del circo maradoniano. A través de un acólito periférico, el excelentísimo señor presidente invitó, pero dios faltó a la cita. Sin diezmo no hay milagro.


BONUS TRACK: Cadena de favores

miércoles, abril 22, 2009

Con los pies en la tierra


Mientras la afición aguarda con las pulsaciones a mil el encuentro ante el puntero del campeonato, la muchachada no abandona el discurso cauteloso, por lo menos ante la opinión pública. El plantel es consciente de que aún no es momento de exteriorizar sus propias ilusiones. Y no sólo debido a las malas experiencias que hasta hace poco tiempo tuvo que padecer, sino para ponerle un solapado freno a la consabida presión de su gente. El Brigadier no es un escenario fácil cuando de situaciones límite, buenas o malas, se trata. La histeria colectiva que se apodera del estadio cuando las cosas no salen desde el instante en que la pelota se pone en movimiento, puede jugarle una mala pasada a más de un protagonista.

Tampoco es cuestión de tomar el duelo del domingo como si se tratara de una instancia definitoria. Si el resultado no es del todo favorable, las posibilidades de seguir en carrera por una posición de privilegio seguirán intactas. Si bien es cierto que será una buena oportunidad para demostrar el grado de madurez alcanzado por este equipo cuyas aspiraciones, al inicio del torneo, eran otras, falta mucho para que sea dicha la última palabra. Ahora es el momento de demostrar templanza, serenidad, equilibrio, solidez y de fortalecer la convicción en pos de un objetivo que fue cambiando con el correr de las fechas. Y por supuesto, ignorar el insoportable apremio de algunos medios locales, que ya gastan a cuenta de futuras glorias.

No cabe duda, de que todos los involucrados en esta aventura, devenida en increíble osadía, no ven la hora de cambiar la prédica contenida, sin embargo sería prudente mantener la mesura conceptual. La paciencia y la humildad también son cualidades dignas de cultivar en estas instancias. Además, en cierta forma, también se evitaría el insoportable asedio de la fastidiosa prensa porteña, que puede hacer trizas la estabilidad mental de profesionales tan acostumbrados al sosiego vernáculo. Por otro lado, se espera que desde las tribunas, la falange sangre y luto sepa acompañar, haciendo gala de las mismas virtudes que se le piden al equipo dentro de la cancha. El disfrute bien entendido depende de que cada parte haga lo suyo.

domingo, abril 19, 2009

El que busca, encuentra


Horas previas al encuentro, haciendo gala de su habitual histrionismo, el dt sabalero aseguró, frente a medios porteños, tener la posta para ganarle al contrincante de turno. Al mismo tiempo, los mediocres obsecuentes que orbitan con denodado ahínco alrededor suyo, se jugaban a favor del empate. Uno, ambicioso, no dudaba. A los otros, mezquinos, el cuiqui los consumía. Por algo uno dirige la batuta y los otros la van de plomos de orquesta. Mientras tanto, la muchachada celebraba, con el ánimo por la estratosfera, la convocatoria a la selección muleto de los dos mejores exponentes de este momento rojinegro. Un aditamento especial que, sin lugar a dudas, sumó a la hora de salir a la cancha.

Sin embargo, y a pesar de la seguridad preliminar de AM, durante el primer tiempo no dio precisamente la impresión de que el entrenador hubiera acertado con el planteo y los intérpretes. Una vez rectificado el rumbo, la cosa viró hacia el terreno que más le gusta a la afición. Los cambios surtieron efecto, el engranaje se aceitó y todo comenzó a fluir con una sorprendente naturalidad. Con actitud, con fútbol, con toque y con convicción, virtudes que no deben escasear en un equipo que aspira a logros importantes. Y está bien aguantar, cuando el adversario insinúa superioridad; corregir, cuando el trámite se presenta desfavorable; y no perdonar, cuando la oportunidad es propicia.

El proceso fue duro, casi casi un vía crucis. Pero al final, con la paciencia como estandarte, la hinchada colonista pasó de consumir con angustia partidos de rivales directos por los promedios a devorar con ansiedad partidos de rivales directos por la punta. Así es este apasionante espectáculo. Ahora es tiempo de afianzarse. Colón deberá demostrar que algo aprendió de las malas experiencias pasadas, deberá demostrar la templanza necesaria para sostener el nivel alcanzado. Tendrá que aprender a manejar los nervios propios y los de la tribuna, especialmente cuando juegue de local. Tendrá que ser lo suficientemente inteligente como para enfrentar la presión de la cima. El premio puede estar al alcance la mano.


APOSTILLAS

Estado irreversible. El padre del psicoanálisis se declararía incompetente frente a semejante patología. “Vengo haciendo”, “vengo trabajando”, “me llena de orgullo”, “logré el objetivo”, “me pone contento”, “yo fui advirtiendo”, etc., etc., etc. En tres minutos de nota, se refirió a sí mismo en nueve oportunidades. ¡Yo me aaaaaamo! ¡Yo me aaaaaamo!

Debut esperado. Luego de varios amagues, se concretó la presentación oficial del pibe LL. La urgencia por demostrar que la revolución de inferiores está dando frutos obligó al dt a darle una oportunidad. Se vienen anuncios y hace falta soporte. De todos modos el principiante cumplió, no se achicó y peleó las pocas que tuvo. Habrá que darle continuidad.

Turismo aventura. Cebado por la puesta en marcha de la operación dos mil once, el chupalerche mayor no perdió el tiempo y se despachó a gusto sobre las bondades de la cordial. ¿Así que SF cuenta con dos hoteles cinco estrellas? No cabe duda, el parodismo deportivo vernáculo, cuando no habla de la pelotita, hace agua.

Marca pegajosa. El servilismo consuetudinario tiene su precio. Consultado el aspirante a chupalerche primero, en los mediodías enredados, acerca de dónde había salido la info sobre los supuestos cinco convocados, no tuvo mejor idea que zafar con la excusa de “lo leí en medios de Buenos Aires”. El papelón, al aire, fue monumental.


BONUS TRACK: Como sólo él sabe