lunes, agosto 18, 2008

Iluminados


Partido raro. Tal vez el culpable haya sido el viento norte, ese que se contenta al perturbar la atmósfera de agosto desparramando trastornos a troche y moche. Sabido es que sólo supera su influjo quien toma los mayores recaudos. Y Colón tomó todos los que tuvo a su alcance, no sin antes pasar por una variedad de estados posibles. Dominó, padeció, se recuperó, volvió a padecer y, al final, liquidó. Después de ocho años sin ganar en el norte, el triunfo tiene su mérito. Ni que hablar de lo que significa la victoria de visitante, frente a un adversario directo, con contundencia y buenos pasajes de fútbol colectivo. Falta un poco para encontrar el equipo, pero no hay dudas de que se está en buen camino.

Un somero resumen de los noventa minutos puede resultar ilustrativo. Ni bien transcurrieron unos instantes de iniciado el encuentro, dio la impresión de que si el sabalé abría el marcador, podía darse una goleada. Al rato nomás emparejó el trámite el rival y las posibilidades comenzaron a repartirse. Cuando la cosa ya pasaba de castaño oscuro apareció el pizarrón y la balanza se inclinó abruptamente para el lado visitante. Los espacios se abrieron y con campo a disposición, y viento a favor, llegó el zapatazo del año. Luego del descanso, hubo que soportar la embestida hasta que llegó el tercero; el cuarto estuvo como de más, sin embargo sirvió para que el Tito vuelva a encontrarse con el gol.

Para destacar, en el plano general, quedan las variantes de ataque; de cabeza, jugadas preparadas, de pelota detenida, de media distancia, y con la posibilidad de que cualquiera puede llegar al arco contrario; aunque comienza a resultar un tantito preocupante la sequía de los delanteros. Para corregir, ciertas indecisiones del guardameta y algunos desacoples en defensa. Lo cierto, es que el equipo ganó en confianza y si bien algunos jugadores todavía no encuentran su lugar en la cancha, la actitud de pelear, de buscar, de aguantar, de imponer presencia en cada centímetro del campo de juego le cambió la cara a este remozado team rojinegro que tiene licencia para animarse a más.


APOSTILLAS

Negro porvenir. Los chicos que fueron despachados con destino a Gerli, huyeron despavoridos. Ahora, por desacatados, es posible que los manden a limpiar los sanitarios del predio. Sería bueno que quien pide "sacrificio" tome conciencia de que a un comandante sin milicia, se le cae la revolución. ¡Preparen! ¡Apunten! ¡Fuegoooooo!

Pinocho sin vergüenza. En plena campaña electoral, el entonces vocero oficial –ahora flamante vice– se comprometió a poner a disposición de los socios colectivos para acompañar al equipo de visitante. "Esto forma parte de un 'proyeto' superador", dijo en su momento. Pues parece que a las promesas, se las llevó el viento norte.

Area privilegiada. GL dio a conocer los motivos por los cuales el parodismo itinerante debe ver las prácticas que se realizan en el predio desde la autopista. Según dijo, le molestó pescar a algunos metiendo sus narices en el vestuario. Sin embargo, a otros les abre el del Brigadier de par en par. ¡Ensayate otra excusa más convincente!

Pirulo helénico. Al vocero oficioso le late que el defensor, devenido volante, tiene destino griego. Por las dudas, y para no despertar sospechas, aclara que es una sensación personal. A esta altura, no hace falta tanta explicación. Ya toda SF sabe que su garganta tiene conexión inalámbrica con la cd rojinegra. ¡Y a un costo por demás elevado!

jueves, agosto 14, 2008

En la cornisa


Todos son cómplices. Dirigentes, cuerpo técnico, jugadores, periodistas, socios e hinchas. Algunos por acción, otros por omisión, muchos por desidia. El "biondo gnocchi" está convencido de que los votos obtenidos en la pasada elección le abrieron la puerta a los desaguisados sin discusión. Es más, sabe que puede moverse con tranquilidad porque el parodismo rastrero cumplirá a pie juntillas con el deber de justificar cada uno de los despropósitos que lleven su firma. Se siente impune y ese estado lo catapulta al éxtasis. Total, si el sabalé alcanza el objetivo fijado para esta temporada, cualquier suspicacia quedará sepultada por los cánticos de las tribunas.

Lo cierto es que los últimos acontecimientos dispararon un cúmulo de sospechas. GL habló de convenio, el recién llegado lo desmintió, el director deportivo ignoraba la contratación y el nombre del goleador histórico apareció en el medio. Inexplicablemente, el novel secretario de información pública guarda silencio, por lo que las aclaraciones brillan por su ausencia. Asimismo, ayer se supo que otra vez, por orden del pope rojinegro, no se le permitió la entrada al predio a los parodistas que cubren los entrenamientos. ¿Cuál será la razón de tamaña decisión? ¿Acaso no quiere testigos si algún jugador se lesiona por el mal estado de las canchas? Turbio, demasiado turbio.

Sin querer queriendo, las dudas remiten al principio. Dentro de esta comisión directiva ¿nadie cuestiona los negociados? El cuerpo técnico ¿avala los desmanejos alegremente? Los jugadores ¿se prestan a la farsa por conveniencia? Los periodistas ¿aceptan el manoseo sin inmutarse? Los socios ¿miran hacia otro lado? Los hinchas ¿navegan sólo en la pavada del aliento? Con semejante panorama ¿cabe preguntarse por qué la institución está como está? ¿Por qué el fútbol moderno se asemeja el circo romano? ¿Por qué la sociedad deambula sin rumbo por las arenas de la decadencia? Y entre tantos interrogantes, para cerrar el círculo de las incógnitas, la pregunta del millón: ¿De qué vive el presidente de Colón?

lunes, agosto 11, 2008

Prototipo en marcha


Por fin terminó la espera. Por fin terminaron las especulaciones. Por fin volvió el fútbol. Y, esta vez, con un marco casi perfecto. Tarde soleada, cancha llena y perspectivas auspiciosas. Si bien es prematuro pronosticar un campeonato sin sobresaltos para el remozado team sabalero, los noventa minutos iniciales dejaron ver una imagen rojinegra mejorada, que permite apostarle unas cuantas fichas al optimismo. En este primer encuentro Colón demostró que necesita algunos ajustes, pero, a diferencia de estrenos anteriores, el equipo pareció confiable, una característica que hacía rato no se percibía en las formaciones que, en el pasado reciente, pisaron el césped del Brigadier.

Enfrentar al último campeón –aunque algo devaluado–, de igual a igual, tiene su mérito. Y eso hizo el sabalero. Salir a medir fuerzas sin complejo de inferioridad es un gran paso adelante. Así como también resultó destacable la capacidad de asimilar los cambios de esquema, sobre la marcha, sin desesperarse; alteraciones que en otro momento hubieran provocado el caos generalizado. De todos modos quedaron ciertas dudas que se deberán ir ajustando con el correr de las fechas. La línea del fondo evidenció titubeos varios y la dupla ofensiva no funcionó como se esperaba. Otra buena nueva es el buen recambio con que ahora cuenta el dt en el banco de suplentes.

Por último, un detalle que no debería pasar desapercibido. Todo el estadio fue testigo de la gran actuación de Prediger, un profesional del club al que aún no se le ha renovado el vínculo con la institución. En declaraciones radiales, su representante apuntó, hace unos días atrás, que la situación irresuelta del volante podría haber desencadenado otro "caso MB". Ayer se supo que el entorno del jugador estaría sumamente disgustado por el personaje que la cd designó como interlocutor válido para tratar el tema, un sujeto que sabe más de apretadas que de asuntos contractuales. Otra prueba inequívoca de la política deportiva que aplica quien muy suelto de cuerpo le dijo, el viernes, al pasquinejo vernáculo: "Voy a ser el comandante de esta revolución del fútbol amateur".


APOSTILLAS

Experiencia religiosa. Cansada de robarle las ideas a las agrupaciones opositoras, la cd elaboró un plan propio y lo hizo realidad. De paso, blanqueó ciertas presencias que durante la pasada gestión despertaron comentarios maliciosos. Decía Tweety ¿me parece que he visto un lindo gatito? ¡Es cierto, es cierto, he visto un lindo gatito!

Impronta árabe. Sobre el final del partido, y ante la jugada que pudo decretar el triunfo local, un expresivo AM le dirigió unas palabras, con ampuloso gesto incluido, a su colega visitante. Una vez recuperada la compostura, aclaró el sentido de su ademán. "Tuvieron una dosis de fortuna", señaló. Al dt adversario le cayó como el "orto".

Final del idilio. Renunció el eterno interino al cargo de… ¿gerente técnico? ¿manager del fútbol profesional? ¿director deportivo? ¿coordinador de inferiores? ¿encargado del fútbol amateur? Al final, nunca nadie supo qué puesto ocupó en la estructura del club. "Siempre me sentí útil", deslizó en el triste adiós. No aclaró en calidad de qué.

Alto el fuego. Comprometida agrupación que lidera ex pareja del "biondo gnocchi" firmó un armisticio provisorio con la actual conducción. El inicio del torneo pone a todos los colonistas sentimentales y los buenos augurios llueven desde los cuatro costados. Pero ¡ojota! a la primera de cambio, se reanudan las hostilidades.

jueves, agosto 07, 2008

Más que viejo, decrépito


Hoy cumple noventa años de existencia el pasquinejo vernáculo. Un medio de comunicación que, desafiando las leyes del desarrollo natural del ser humano y su obra, ha involucionado. Tal estado de situación no deviene en exclusiva de las diversas problemáticas políticas u económicas que se han sucedido a través de casi un siglo. La decadencia del nonagenario vespertino está directamente vinculada a la idiosincrasia santafesina. En este caso, el engendro no es más que un fiel reflejo de la sociedad que lo cobija. Una sociedad retrógrada en muchos aspectos, frívola, esnob, apática, indiferente, recelosa, hipócrita, interesada. Una sociedad que rechaza para sí misma lo que envidia de las demás. Si ambos abrevan en las mismas aguas ¿es posible el cambio? Difícil.

Una muestra cabal de la mediocridad periodística imperante en SF es el vocero oficioso, quien desde el suplemento deportivo que dirige y a través de las notas que sin vergüenza firma, intenta –y en muchos sentidos logra– vender mercancía apócrifa a cambio de una paga adicional. Esos ingresos extra son los que lo han llevado a hacer campaña descarada por el voto sin documento; a publicar las avezadas compras de Colón pero no las ventas a pérdida; a ensalzar la sagacidad presidencial y a ocultar los desmanejos; a preguntar lo que su interlocutor quiere responder, evitando la interrogación incómoda; a manipular la información de acuerdo a su interés personal. Una ignominia que muchos consumen cotidianamente sin inmutarse y sin considerar la gravedad de la cuestión.

En definitiva, nadie puede ignorar que la objetividad no existe. Resulta imposible ofrecer una visión aséptica de la realidad porque la ideología es inherente a las personas. Tampoco existe la información vacía de sustancia, eso sería indigencia discursiva. Lo importante es la seriedad y la honestidad con que se ejerce la profesión. Cualidades que algunos desconocen o eluden adrede. Y sólo basta echar una mirada a la edición de hoy, donde el susodicho deleita a los lectores con una nota asquerosamente rastrera al dueño de su opinión. De todos modos, los archivos perduran, y no faltará quien en un futuro sienta repulsión por sus antecesores y reivindique la deontología periodística. La historia, como dijo hace poco un ignoto pensador contemporáneo, los juzgará. ¿La comunidad también?