miércoles, enero 23, 2008

De regreso al pago


Ultimo día en la ventosa costa atlántica. Por fin se dejarán de escuchar las preguntas elementales: "¿Se trabaja duro en la pretemporada?"; las banales: "¿Se extraña a la familia?"; y hasta las ridículas: "¿Mirás Intrusos?", con que atormentaron los "corresponsales" a la afición colonista durante estos días. Aunque seguramente se seguirán soportando las acotaciones hipócritas, como: "La vida del futbolista es muy sacrificada", y también las expresiones pagas, tipo: "Hay un total compromiso del Bichi con Colón", a cargo del hijo de.

Por estas horas, lo importante tiene que ver con los nuevos nombres que vestirán la sangre y luto. Los confirmados son Hernán Encina, Juan José Morales, César Carignano y Pablo Aguilar, en tanto podría agregarse un quinto por el ídolo repatriado, quien apoyará desde la platea. Del rebelde, ni noticias; por un lado se dice que se recurrirá a la Fifa, por el otro que se vienen la inhabilitación, las acciones legales y unas cuantas paparruchadas de diverso calibre. Lo cierto es que un supuesto capital del club, hoy por hoy, está brillando por su ausencia.

A todo esto, se vienen las instancias previas. Los amistosos le permitirán al dt definir el equipo que enfrentará el primer compromiso oficial. De igual modo, ayudarán a dilucidar un interrogante que se instaló en SF: ¿cuál será el nivel futbolístico de los recién llegados? Porque se sabe que HE arrastra lesiones, que CC está falto de competencia y de PA no se conoce un pomo; hasta el momento, el único que despertó entusiasmo en el cuerpo técnico fue JJM. Habrá que esperar unos días nomás, pues el domingo comenzará a develarse el misterio.

sábado, enero 19, 2008

Entre arenas movedizas


La pretemporada sabalera no es moco 'e pavo, ni para los sufridos protagonistas que están transpirando la camiseta en busca de la puesta a punto, ni para el cuerpo técnico que está devanándose los sesos pensando en cómo salir del atolladero –o en como diagramar una posible salida honrosa–, ni para los dirigentes –en este caso específico, y por razones obvias, "el" dirigente– que están deshojando la margarita de los refuerzos y mucho menos para el periodismo que por estos días hace de nexo entre la delegación y los simpatizantes.

Sin embargo, es posible afirmar que no todos están a la altura de las circunstancias. Dejando de lado al plantel, que en una playa junto al mar es imposible evitar que se tome algunas licencias; a la pyme, que con la timba a la vuelta de la esquina no logra excusarse de perder unos cuantos billetes retirados de la caja rojinegra y GL que está al caer; los enviados a cubrir el trabajo veraniego son el paradigma de la mediocridad al micrófono. Las preguntas elementales, la sanata cómplice y la crónica anodina lo certifican cada salida al aire.

El círculo circense de estos días lo cierra el pasquinejo local, con una nota al ídolo repatriado que revuelve las tripas. Por un lado, quien dice "(…) cuanto antes quiero volver a jugar y darle una mano a Colón", cuando sabe que su recuperación demandará unos meses y que el club está gestionando el quinto cupo a raíz de su lesión –o sea que no va a jugar este torneo–, le está tomando el pelo a la gente y por otro, quien con tanta desfachatez practica el periodismo rastrero, siguiendo a pie juntillas la línea editorial impuesta, también. Punto.

miércoles, enero 16, 2008

Prensa en pugna


En tanto el plantel rojinegro aceita el físico subiendo y bajando cálidos médanos necochenses, las emisoras locales se matan por ponerle un moñito al tema Grisales. Más allá de la austeridad con que se encaró esta pretemporada –refuerzos incluidos– poco importa si los muchachos toman sol, trotan por la playa o hacen ejercicios aeróbicos en el parque municipal. Hoy la atención se concentra en SF, donde los medios pujan por obtener "la" declaración que aclare el panorama del conflicto desatado entre el colombiano y la dirigencia sabalera.

Y la explicación es lógica. Por un lado, ninguno quiere quedar pegado a las maniobras "non sanctas" de GL y cía. –acciones que en su momento avalaron cual ingenuos cómplices mediáticos–; por otro, dejar al descubierto el manejo irresponsable –algunos sin querer querido, otros con culpa casi freudiana y los menos haciendo esfuerzos denodados por salvarle el pellejo a la cd– puede sumar algunos puntitos dentro de la guerra por las primicias, casi casi paupérrimas. Después de todo, son muchos peleando por el mismo hueso.

En este marco, la emisora enredada, a pesar de tener "corresponsal" durmiendo con la delegación, no consigue una sola info –"digamos"– interesante; mientras que la académica, como no podía ser de otra manera, insiste con la difusión de la versión oficial a través del insoportable y monotemático discurso presidencial. Esta vez los laureles se los llevó el grupete del maestro, con una nota donde el representante de Totono –uno de los– se despachó a gusto –quizás, justamente porque no estaba el susodicho docente– acerca del entuerto. ¡Tomá mate!

domingo, enero 13, 2008

Best seller de verano


Los días de enero son ideales para reencontrarse con el hábito de la lectura. Aprovechando la tranquilidad que se impone durante el descanso estival, las mentes inquietas intentan abstraerse de la realidad sumergiéndose en las páginas de un buen libro. Los colonistas son la excepción. La vapuleada afición rojinegra no necesita del ritual que consume la vista pero mantiene despabiladas las neuronas. Con prenderse a cualquier emisora deportiva y prestar un tantito de atención, la cuota de ejercicio literario veraniego está cubierta.

A más de una semana de haber comenzado, se demora el final del culebrón colombiano. ¿Por qué será? Mientras el protagonista rompió el silencio y dijo que el club del barrio Centenario "no le pagó al dueño del pase", GL se hace el capanga usando al pasquinejo local de vocero oficial. "No se olviden de que al último capítulo de esta novela lo escribe Colón y lo firmo yo", declaró envalentonado a los máximos obsecuentes. Sin embargo, y a pesar del empeño puesto de manifiesto, el pichón de Migré pasa por alto un pequeño detalle: nadie le cree.

Para colmo de males, hasta algunos "parodistas" fieles a la liturgia presidencial piden a gritos un corte al tema. "¡Qué muestren los papeles!", reclaman, con actitud desafiante, quienes ahora temen no resultar creíbles. Pues bien, llegado a este punto, unos cuantos deberían saber que nunca lo fueron, ni lo serán. La defensa de sus amigotes, la lisonja barata a los recién llegados, la diatriba contra quienes ya no están y otras yerbas son sólo algunos ejemplos de la práctica impúdica que siempre han ejercido sin la más mínima vergüenza. ¡A hacerse cargo!