lunes, diciembre 10, 2007

En la tierra del nunca jamás


Otro campeonato para el olvido. Uno más que pasa con pena y sin gloria. Y un futuro complicado. Cuesta creer que con la mayoría de estos jugadores como base del equipo que deberá enfrentar el próximo torneo, la historia pueda torcerse. Además, considerando que en el club no hay un cobre partido al medio –a pesar de que la dirigencia lo niegue–, pensar en la llegada de cuatro refuerzos de categoría es más una ilusión que una realidad posible. Por lo tanto, lo más probable es que, tal y como viene repitiéndose desde hace tiempo, sólo lleguen emparches para tratar de zafar. Así las cosas, el futuro dependerá en gran parte de la afición, del apoyo que le brinde a la sangre y luto en cada una de las diecinueve finales por venir.


En relación con el partido del sábado no hay demasiado para decir. Simplemente, más de lo mismo. Es casi imposible agregar algo a los comentarios que, fecha tras fecha, se han sucedido a lo largo del Apertura. Mal atrás, mal en el medio y mal adelante. La única novedad la aportó el cuerpo técnico, al exteriorizar un descontrol para nada digno de su reputación. Más allá de los errores que cometió el árbitro, el ejemplo siempre tiene que partir del banco; si el dt y sus colaboradores pierden la compostura ¿qué queda para los protagonistas? Quizás la imprudente reacción haya tenido que ver con la impotencia, o con algo de bronca reprimida; se espera que no haya sido un síntoma de hartazgo porqué sino… se viene la noche.


De aquí en más, mientras los muchachos se toman su merecido descanso antes de partir a dorarse en las anchas playas necochenses, la dirigencia tendrá que hacer malabarismos pensando en el próximo torneo. Visto y considerando los antecedentes que exhibe esta cd en cuestión de incorporaciones –más el invalorable aporte de LA– no sería exagerado plantear dudas. Aunque el discurso, hoy por hoy, sea el remanido "no hay margen para el error", la conducción sabalera ha dado muestras de que siempre hay alguna pifia que puede agregarse a la lista de desaciertos cotidianos. Es más, teniendo en cuenta algunos nombres que andan dando vueltas, es casi seguro que en el 2008 la aspirina batirá records de venta en SF.



APOSTILLAS


Alta repugnancia. Al jefe de deportes del pasquinejo local se le reducen los argumentos cuando de reveces se trata. Siete páginas para el triunfo histórico, cuatro para la última derrota. Aparte de ser "hijo de" ¿qué otro pergamino acredita su idoneidad profesional?


Sangra por la herida. El ex portero titular está ofendido porque se hizo pública su desafectación del plantel profesional. ¿Y qué quería? ¿Quedar de semilla? Para palmearle la espalda y decirle lo grande que es, están sus amigos. ¡La tribuna no lo va a extrañar!


El "maestro" se sacó. Las últimas actuaciones del sabalero le hicieron perder los estribos al comentarista de la nueve. Quien tanto bregó por el "flower power", hoy se descontrola ante la posibilidad de perder su posición en la primera categoría. ¡Qué alguien haga algo yaaaaaa!


La mentira tiene patas cortas. Información difundida desde Baires dio cuenta de la deuda que la dirigencia mantiene con Totono. La nunca del todo aclarada compra del pase del colombiano ¿será otro gran negocio de la cd? ¿O la afición tendrá que hacer una vaquita?

domingo, diciembre 02, 2007

Sombría despedida


Toda la afición esperaba que, en el último partido de local, el equipo le obsequiara una victoria. O, aunque más no fuera, un empate. Nunca una derrota. Mucho menos, una actuación tan decepcionante. Por eso los silbidos; porque, después de todo, los jugadores se quitan la camiseta, se duchan y a otra cosa mariposa, mientras que el simpatizante sufre el resultado toda la semana. Después del partido, escuchando los comentarios; al día siguiente, leyendo los diarios; el lunes, al momento del análisis; y así, día tras día, hasta la hora de la revancha. Por más "dolidos" que declaren estar los protagonistas, nada se compara con la frustración de las almas rojinegras que colmaron el Brigadier para regocijarse con un triunfo.

Igual sensación embargó al dt, quien a pesar de su parsimoniosa compostura no pudo disimular la bronca. Sus dirigidos no sólo jugaron mal, también mostraron una falta de actitud asombrosa, porque una cosa es tener una mala noche y otra diferente es desentenderse del compromiso que impone la camiseta. LA habló de "relajación", un concepto que no sirve para describir lo acontecido. El común denominador de este paupérrimo Colón ha sido justamente este tipo de desempeños, tanto a nivel individual como colectivo. La realidad del team sabalero es ésta. Un híbrido sin ideas y sin corazón. Lo contrario ha sido la excepción a la regla. Una vez más, habrá que esperar al año próximo para renovar las esperanzas.


Quedan tres importantes puntos en juego. ¿Sería utópico pensar que pueda darse otra excepción? Este año fue lastimoso para la entidad del barrio Centenario. En lo institucional y en lo deportivo, las malas nuevas fueron una constante; sin embargo, la gente apoyó a pesar de todo. Esa gente se merece una satisfacción. Y si este ciclo finaliza como tantos otros, quienes tengan la fortuna de seguir vistiendo los colores sangre y luto deberían replantearse no sólo aspiraciones, sino algo más elemental: la manera en que llevarán adelante la construcción de una historia diferente; porque los objetivos rimbombantes siempre están a la orden del día, lo difícil es transitar el camino que conduzca a ellos. Sencillo, pero real.



APOSTILLAS


Cotillón pa'todo el mundo. Una duda existencial: los fuegos artificiales que le pusieron color y calor al segundo tiempo ¿fueron un gesto desinteresado de la cd para con los muchachos de la popu? ¡Aguanten las relaciones carnales!


Algo se rompió. Durante el encuentro, un hecho no pasó desapercibido. Un intercambio de palabras entre el dt y Totono puso de manifiesto el fastidio de ambos. ¿El entredicho puede significar el adiós del colombiano?


Es tuya Juan. Comenzar el partido con un gol (en contra) y terminarlo con una tarjeta (la roja) fue la coronación de otra actuación memorable del peor marcador de punta derecho de la historia colonista. ¿¡Por qué no se va para siempre!?


Al ex gerente, con cariño. El goleador del campeón se acordó de su paso por Colón en medio de la euforia y los festejos. Cuando de semejante delantero, alguien dice que "no sabe correr", queda claro quién es el ignorante. Otro más que se va y explota.

viernes, noviembre 30, 2007

Zona liberada


El poder absoluto tiene dos caras. Una vez acalladas las voces cuestionadoras, el camino quedó libre de obstáculos para que el "biondo gnocchi" imponga sin restricciones su estilo yoico exacerbado. Por fin se le dio el escenario más ansiado. Hoy, la posibilidad del "gobierno" unipersonal es un hecho. Sin embargo, siempre late el lado oscuro. Así como se jacta –hasta la saturación, cada vez que le acercan un micrófono– de lo hecho (¿?), a partir de la exterminación de las vicepresidencias, él será el único responsable de lo que vendrá. Y en ese sentido, hay que tener presente que el fracaso es un estigma que lo persigue desde hace tiempo y que, en cierta forma, ya determinó su futuro como dirigente a todo nivel.

En concordancia con la línea impuesta por el presidente, hace un par de semanas el renunciante-arrepentido vice segundo recorrió todos –pero todos– los programas radiales para proclamar su paso al costado como "un aporte a la coherencia" y para jurar y perjurar que volvía a su rol de hincha. Pues el gesto le duró menos que un suspiro. Al día siguiente de tan encendida despedida, se dio vuelta como un panqueque y decidió seguir poniéndole el hombro al club desde su puestito en la subcomisión de fútbol. ¿Y la mencionada coherencia? Quedó sólo en la intención. Las explicaciones posteriores, por supuesto, intentaron infructuosamente, justificar lo injustificable. Con esta clase dirigencial no es extraño que Colón esté como está.


De este nuevo bochorno institucional, quedaron algunos puntos para resaltar. Sabido es que en ecuménica reunión de cd se resolvió la separación (¡ojota! no expulsión) del vice tercero. Lo llamativo fue que mientras uno centró sus cuestionamientos exclusivamente en la gestión, tanto GL como JD hicieron uso de los medios para descalificar al disidente, a quien, además de acusarlo de hacer "payasadas" y decir "boludeces", lo tildaron de "incoherente", "esquizofrénico" e "irracional". Considerando lo que ha sido esta conducción no sorprende que la falta de fundamentos sólidos para defender una postura desemboque en ataques personales que dejan en evidencia bajezas variopintas. Otro atropello a la razón.



APOSTILLAS


Pequeño bestiario ilustrado I. "Se ha pagado un alto precio a la inexperiencia; hoy hay que tener una capacidad casi profesional para manejar un club de fútbol" (JD). ¡Germancito, atajá este centrito!



Pequeño bestiario ilustrado II: "No está en mí poder cambiar ciertas cosas; a mí me gusta la mano firme en el timón y hoy no hay
direccionamiento" (JD). ¡Otro que extraña el estilo del innombrable!



Pequeño bestiario ilustrado III: "He tenido una paz interior para bancarme un montón de cosas, ante esta situación dejo de bancármela por el bien de los colonistas" (GL). ¡El sacrificio es conmovedor!



Pequeño bestiario ilustrado IV. "La mayor inexperiencia que cometí fue en la convocatoria de determinadas personas para el armado de la lista" (GL). ¡Para la próxima postulación, se prescindirá de la corte!

lunes, noviembre 26, 2007

Experiencia religiosa


Un hito es un hecho importante que constituye un punto de referencia. Un hito histórico es un acontecimiento clave y fundamental que perdurará en la vida de algo o alguien hasta el fin de los días. Esta introducción vale para entender el significado del triunfo de Colón el pasado sábado. El conjunto sabalero, que durante las últimas temporadas ha mostrado una imagen devaluada y sin ambición, puede sentirse satisfecho de haber escrito en los anales de la institución una nueva página para el recuerdo. A la hora del balance, cuando finalice este torneo, y a pesar de la magra cantidad de puntos cosechados, los rojinegros exhibirán con orgullo el crédito de haber derrotado a los dos equipos más poderosos del fútbol argentino.

Sin embargo, analizar los porqués no es tan sencillo. Es indudable que enfrentar a determinados rivales, motiva más de la cuenta. La posibilidad de ser el centro de atención de millones, sacude las fibras íntimas de cualquiera; mostrarse y sentirse en la cima, aunque sea por un momento, despierta ansias aletargadas. Una gran atajada, una jugada vistosa, un gol de impecable factura, cobran una dimensión extraordinaria cuando todas las miradas están puestas en el otro. Sin duda, la posibilidad de hacer olvidar los laureles de un grande, es una tentación imposible de ignorar. Por otra parte, saber aprovechar el mal momento del adversario es clara señal de inteligencia. Lo lamentable es la excepcionalidad de la gesta.

Ahora faltan los dos últimos trancos. Una buena cosecha podría revertir, en alguna medida, la sensación de frustración que acongoja a los colonistas. Un par de buenos resultados, nada imposible de conseguir si se mantiene la actitud y el rendimiento puestos de manifiesto en la decimoséptima fecha, serían un digno cierre que encendería una luz de esperanza de cara al futuro; tanto como para aguardar con renovada expectativa que de una buena vez se alcancen logros importantes. La entidad del barrio Centenario necesita festejar mucho más que un resultado, necesita engalanar sus vitrinas con el lozano brillo de una distinción memorable. Su afición merece una recompensa que guarde en el arcón del olvido las continuas decepciones.


APOSTILLAS

Las dos caras de la moneda. Mientras en Baires los titulares destacaron la cruel derrota, en SF no alcanzaron ni el aire ni la tinta para derrochar tanto halago. A los medios vernáculos les quedó chico el diccionario de adjetivos para calificar la victoria sabalera. ¡Desenfreno verbal!

Absorbiendo calcetines. Semejante resultado le dio pie al pasquinejo local para desplegar toda su empalagosa artillería a favor de la dirigencia. El "biondo gnocchi" y su trouppe fueron merecedores de destacado recuadro en página central. ¡Los obsecuentes siguen marchando!

Con el corazón mirando al sur. Para el entrenador pudo más el amor por la camiseta que la alegría del triunfo. Llamó la atención el gesto desganado que recibió Totono cuando corrió a saludar al banco. La palmada en la espalda que le obsequió el dt no convenció a nadie. ¡Ufa!

Al César lo que es del César. Por fin se destapó la estrellita venezolana. Es de esperar que su talento encuentre campo fértil para desarrollarse al máximo. Una alternativa de creación puede darle al equipo mayores posibilidades ofensivas. ¡Mientras no sea un espejismo!