viernes, septiembre 28, 2007

De próceres y proezas


Desde el lugar que supieron conseguir en el bronce de la historia, los próceres santafesinos miran estupefactos a un par que está emergiendo en la arena de los mortales y que aspira a superar holgadamente los pergaminos de quienes sentaron las bases institucionales de la provincia. Las heroicas gestas de otrora distinguidos personajes empalidecerán ante los memorables hitos que este ilustre contemporáneo dejará como herencia a la vasta descendencia colonista. Aquellos imberbes que en el futuro pretendan conocer las hazañas del destacado prohombre, sólo deberán acudir a las amarillas páginas del pasquinejo local; allí encontrarán a quien, apelando a la humildad que caracteriza a los diferentes, se autoproclamó “refundador” de centenaria asociación civil sin fines de lucro.

El que viste sotana roja le dio la oportunidad al “biondo gnocchi” de responderle a sus detractores y de dejar en claro algunas cuestiones; entre ellas, que respetar el estatuto del club es una “boludez”; que es él quien maneja los billetes y que los demás tienen que estar “más o menos” informados del movimiento dinerario; que no le gusta que los trapos sucios se laven públicamente; que en sus manos está segura la “gobernabilidad” de la institución; que lo suyo es pura “vocación de servicio”; que su figura es tan importante como la del intendente de la ciudad; que, así como no criticó a la anterior dirigencia, espera reciprocidad de parte de sus continuadores; y que ambiciona sucederse a sí mismo. La estupidez humana no tiene límites.

Tamañas declaraciones dejan traslucir la más profunda esencia del entrevistado; que por un lado está en consonancia con la hipocresía generalizada que caracteriza a la sociedad vernácula y, por el otro, abreva en la soberbia de una clase política vetusta y mohosa de la que nadie quiere hacerse cargo. Hoy se conoció el castigo con que la cd penó la sinceridad de MGA. Las dosis de hipocresía y soberbia tampoco tienen límites. De todos modos… ¿a quién le importa? Si la masa societaria piensa igual que la dirigencia: lo único que interesa es el resultado. Alguna vez, Jorge Valdano dijo: “Muertas las ideologías, el mundo quedó en manos de gente práctica que anula cerebros bajo montañas de nada”.


APOSTILLAS

Lo que faltaba. En la emisora académica tiraron una bomba. Agrandado, luego de su periplo por la tierra de los canguros, el “biondo gnocchi” estaría pensando en aspirar a la conducción de la entidad madre. ¡Sálvese quién pueda!

Marche preso. La directiva votó “sumario” para MGA. Según la oposición, tanto el monje negro como varios integrantes de la cd, “en forma privada manifiestan más o menos lo mismo” que el descarriado. ¡A ponerse de acuerdo!


DIALOGUITOS EN EL ETER: R. Sacks


sábado, septiembre 22, 2007

Casi todo, casi nada


El primer empate de Colón en el ciclo LA dejó conformes a todos. Por lo menos, en apariencia. Sin embargo, y más allá del resultado, el funcionamiento del equipo comienza a preocupar. Porque continúan las dudas en defensa, porque depende demasiado de las luces de Totono, porque las bajas en el medio resienten la dinámica del conjunto y porque los delanteros parecen sufrir la incomodidad de pelear el balón frente a las marcas pegajosas. Lo que dejó con la boca abierta a muchos lamebotines del ex capitán y ex arquero del team sabalero, fue la actuación de quien parecía condenado a pasar por SF conociendo sólo el banco de suplentes. Bien por el pibe.

Sería fácil para el dt analizar los errores cometidos por sus dirigidos viendo el video del partido. En la última línea, la falta de relevos, cuando alguno decidió mandarse al ataque, generó espacios que el rival supo aprovechar, una deficiencia que viene repitiéndose. La zona de volantes demostró sus limitaciones, con un Centurión temeroso de arriesgar –al parecer por no sentirse totalmente repuesto de su lesión–, con un Grisales intermitente –quizá con la cabeza puesta en su vuelta a la selección–, con un Romero extremadamente preocupado por demostrar su habilidad –aunque no sirva para nada– y con una estrellita venezolana extraviada en medio de un fútbol desconocido.

El sector de ataque es una cuestión irresuelta para el técnico, a quien le cuesta encontrar la fórmula ideal a pesar de las escasas alternativas. Gandín-Quinteros puede funcionar, hay que darle continuidad. Enría está sólo para un tiempo, y sería mejor que siempre fuera el segundo, instancia en la que puede sacar ventaja de su velocidad cuando los defensores adversarios comienzan a acusar cansancio. En definitiva, la irregularidad del equipo está conspirando contra las expectativas de todos. Aunque es fácil intuir que el más decepcionado debe ser el entrenador. Quizás, a esta altura, esté arrepentido de haber alimentado un optimismo excesivo en el inicio del torneo aunque todavía haya un trecho por transitar.


APOSTILLAS

Entre dos fuegos. ¿A quién apoyará el “biondo gnocchi” en la crucial elección que se viene en la asociación madre? ¿Se pronunciará a favor de la rererererere del Don o se inclinará por la postura del testaferro del camionero? ¿Qué “amistad” sobrevivirá?

El puñal en la espalda. En los mediodías enredados se jugaron dando a conocer los artículos del estatuto que son insistentemente violados por GL y cía. Sobresalen los que tienen que ver con el control de gastos y rendición de cuentas. 4591155 ¡Ring… ring!

Una de cal, otra de arena. Por la mañana se le comunicó que quedaba “out” del equipo. Por la tarde estampó el gancho en el contrato. La dirigencia se cubrió y el exex compensó. Pidió licencia por duelo y aseguró aceptar el banco para la próxima. ¡Veremos, veremos!

Confirmado. Mazzita cruzó la delgada línea y pasó a la zona roja. El “ágil narrador” llamó “Pirula” al Pirulo. Rectificó cuando alguien le sopló, pero ya era tarde, sus inclinaciones quedaron al descubierto. Gustos son gustos… ¡pero que no arrastre inocentes!

domingo, septiembre 16, 2007

La hoguera de las vanidades


Colón venía dulce, el equipo parecía camino a la consolidación definitiva y la afición ya había reemplazado el temor que hasta hace poco generaba el fondo de la tabla por la ilusión –tal vez desmedida– de verse avanzando (avanzar) con paso seguro hacia el tope de las posiciones. El tiempo dirá si esto fue un volver a la realidad o sólo un simple traspié en la búsqueda del funcionamiento ideal. De todos modos, el bajón siempre figura en los planes, así como la posibilidad de ser derrotado por un rival superior. Quedará la duda del final diferente si terminaba en gol esa estupenda jugada que comenzó Quinteros y Totono no pudo concretar cuando aún reinaba el cero a cero.

Lo innegable es que el nivel de juego disminuyó respecto de lo que venía dibujando el once sabalero. Quizá los menos culpables hayan sido los cuatro del fondo, quienes tuvieron que lidiar con una delantera rival que en cada avance arrasaba jugadores locales cual enloquecida topadora. Al sujeto que hace las veces de arquero, mejor ignorarlo. El problema más grave estuvo en la línea de volantes. Por momentos parecía impotente, estática, cansada, y si a eso se le agrega una buena dosis de imprecisión, el resultado no podía ser otro que el que en definitiva se dio. En cuanto a los delanteros, sufrieron las consecuencias de la mala tarde del medio. El destacado, sin dudas, Pirulo.

Algo más para apuntar, sorprendió que no se tomaran mayores previsiones para ajustar la marca sobre el adversario más habilidoso. Lo que ya no llama la atención es esa lamentable costumbre que buena parte de la parcialidad sabalera se niega a abandonar, esa que consiste en descargar su propia frustración sobre la humanidad de jugadores que vistieron con verdadero compromiso profesional los colores rojinegros. ¿Qué habrá pensado, al final del encuentro, el zopenco portador del trapo que rezaba “Tranquilo Colón, juega el Tanque”? ¿Habrá pensado? ¿Se sentirán más aliviados los patéticos personajes que impunemente silbaron e insultaron a quien por respeto a la parcialidad no gritó los tantos conseguidos? Para reflexionar.


APOSTILLAS

De rotation. El presidente en ejercicio se paseó con “profe” colombiano por todas las cabinas, haciendo gala de su temporal investidura. Sólo que se olvidó de hacer partícipe del hecho al pichón de Corach, quien ni enterado estaba de tan importante visita. ¡Cuánta desprolijidad!

Pluma gay. El relator estrella de académica emisora necesita babero. Cuando ve aparecer por la zona de plateas a veteranas glorias rojinegras, que pintan “facheras” canas, se derrite de emoción. ¿Estará la Mazzita camino a cruzar la línea para nunca más volver? ¡Fiesta! ¡Fiesta!

Palo y a la bolsa. Llamado de atención para los noteros mimetizados con la liturgia de técnicos y jugadores. El hemisferio pensante de escuchado dúo radiofónico criticó la complacencia de quienes cubrieron la conferencia de prensa del dt local. ¡Alerta! ¡Desmonte!

The three stooges. La versión vernácula no duda en atacar a quien no alimenta sus codiciosos bolsillos. El que pidió un psicólogo para MGA debería informarse mejor. Si existiera un tribunal de ética estos mamarrachos serían condenados a perpetua. ¡Camino a Alcatraz!

jueves, septiembre 13, 2007

Con el agua hasta el cuello


Los 23 minutos de diluvio no permitieron hilvanar una sola jugada decente, sin embargo la adrenalina fluyó a mares entre tanta jugada de riesgo para la integridad física de los protagonistas. Si todos salieron indemnes fue por obra y gracia de la providencia, que anoche jugó a favor de Colón. El dt sabalero, quien con más énfasis pidió la suspensión del encuentro, siempre supo el riesgo que corría su equipo al jugar en semejantes condiciones y las consecuencias que podía padecer su formación con vistas al próximo sábado. En esta ocasión, el zafarrancho de combate fue lo de menos comparado con lo que hubiera significado volver con unos cuantos lesionados, teniendo en cuenta la sala de primeros auxilios que ya está colmada. Entonces, partido suspendido y a otra cosa mariposa.

Pero… si por el lado futbolístico sólo hubo que sortear algunos charcos durante medio tiempo, por el institucional el agua está llegando al cuello. Aprovechando que el gato está en el otro lado del mapa, los ratones salieron a divertirse. Cada uno por su lado, dos de los máximos dirigentes de la institución, hicieron catarsis frente a los medios. Primero fue el monje negro, quien, con su particular estilo antisistema, dejó en claro que él no maneja los números –por lo tanto no los conoce–, aunque “confía plenamente” en quienes sí lo hacen –el “biondo gnocchi” y sus amigos–. Y después fue el vice tercero; un personaje solitario en lucha contra la ilegalidad. “El presidente conduce el club fuera del estatuto”, dijo, y describió la situación que se vive en la entidad como una “democracia totalitaria”. Lapidario.

En este punto, vale analizar las dos posturas, que, obviamente, no marcan una coincidencia en la forma de pensar ni de actuar. Si bien ninguno de los dos pretende renunciar, a pesar de las disidencias con GL y sus secuaces (¡cuán atractivo es el poder!); uno peca por omisión, lo que lo convierte en cómplice, y el otro intenta llevar adelante una cruzada constructivista de resultado incierto, considerando la falta de apoyo de sus pares, más preocupados por permanecer que por cambiar el “statu quo”. En resumen, uno es más de lo mismo, el otro busca un cambio; a uno le interesan los resultados, al otro la asociación civil sin fines de lucro; uno aspira a la presidencia de cara a las elecciones del año venidero, el otro, por ahora, no sabe no contesta. El futuro sigue estando en manos del socio con memoria.


APOSTILLAS

Todos cargan con una cruz. ¡Se supo quién es el que viste sotana roja! El monje negro lo apuntó y él se enojó. Ahora quedó tan susceptible que cuando escucha el nombre de LH le patina la erre más que de costumbre.

Cross de derecha. Pasado el efecto compota en uno de sus ojos, el dinosaurio tiró un gancho ascendente contra la figura del “biondo gnocchi”, recordándole su ¿pasado? de asesor municipal en épocas de ejercicio colegiado.

Basquetboleando. El pichón de Corach gastó pantalla pidiendo apoyo para el básquet. Olvidó aclarar que lo hacía en nombre de los dirigentes de la subcomisión que pegaron un portazo por recorte de presupuesto.

Siestita enredada. Sabido es que, en los medios, el tiempo es tirano. RP se pone loco cuando pierde minutos de pauta porque el notero se extravía en el bosque de su frondosa prosa. ¿Y si le sugiere que reduzca el speech?