domingo, julio 08, 2007

Las olas y el viento… zucundum… zucundum


Mientras los muchachos se refrescan el balero trotando por las rubias arenas de uno de los balnearios más exclusivos de la costa bonaerense; en SF, los miembros de la cd que no se colaron en el tour de pretemporada andan caminando también por arenas, pero en este caso, movedizas. Durante la semana, se conoció la renuncia del vice tercero a un engendro llamado “subcomisión de finanzas”. Un área que debería considerarse clave en cualquier organización; sin embargo, no es el caso de la estructura institucional de Colón. Imaginar un sector destinado al contralor de los números que no maneje números suena a chiste. Pues en la gestión lercherista semejante situación no es un jocoso chascarrillo sino la más cruda realidad.

A esto hay que sumarle un pequeño detalle que quizás pasó desapercibido en medio de la atmósfera invernal que está dominando el receso. Sabido es que esta conducción técnica no se hizo cargo del primer equipo sabalero con la intención de experimentar, sino con las más ambiciosas aspiraciones. Por lo que los juveniles no existen, no interesan, no importan. Lo lamentable es que esta postura anti se ha hecho carne en la dirigencia. Las decisiones que se vienen tomando respecto de los aspirantes a cracks son una clara evidencia del desprecio que esta directiva, ávida por sentar un precedente más allá de lo deportivo, siente por las divisiones inferiores rojinegras. Gerente técnico incluido. A propósito… ¿existe aún?

Pues bien, todo vale en la carrera por trascender. Así como la transparencia y la pertenencia sucumbieron en el intento, en contraposición, las acciones de la pyme LA y cía. no dejan de cotizar en alza. A la lista de refinados proveedores ahora hay que sumar un alojamiento turístico pipí cucú rodeado de bosques de pinos, cipreses y acacias. Tal vez más acorde con la idiosincrasia “cool” porteña que con la simple y austera cultura autóctona. Al parecer, en la entidad del barrio Centenario no existen los términos medios. Mucho menos equilibrio. Total… los gastos no se contabilizan, el juez del concurso hace la vista gorda y dale que va. Es de esperar que toda esta parafernalia pre campeonato florezca en el transcurso de la próxima competencia, porque sino… ¡agarrate Catalina!

APOSTILLAS

GL sufrió un soponcio. Para recuperarse se sumó a la delegación en vacación. ¿Solo? Nooooo… Al mejor estilo Campanelli, emprendió viaje hacia la costa con la familia unita. Cuando paga la pasión sabalera ¡hasta el loro se suma!

Los beneméritos dinosaurios de académica emisora han gastado saliva a rolete tratando de ubicar a los “inubicables”. Más que opinólogos a sueldo ya parecen intermediarios frustrados. ¡Chau porcentaje!

“La banda del bañero” fue la única responsable del patatús que afectó al “biondo gnocchi”. Ni corta ni perezosa, depositó los verdes de la opción por Bieler en el juzgado del concurso. ¡Siempre pierden los radichas!

El vice tercero dijo que el presidente tiene “manejos cerrados” y que “el estatuto no se cumple”. Cualquier semejanza con hechos del pasado es pura coincidencia. ¡Nada se pierde, todo se recicla!

jueves, junio 28, 2007

Anatomía de un aniversario


La memoria, según reza el mataburros, es la facultad psíquica por medio de la cual se retiene y recuerda el pasado. En el actual transcurrir de trivial vorágine, en que los individuos se desviven por correr detrás de la tecnología para evitar ser pisoteados por una realidad desmesurada, volver la mirada hacia atrás con intenciones reflexivas no forma parte del ejercicio cotidiano. Por eso resulta más valorado el desenlace final que el proceso conducente. Por eso poco importa lo que pasó ayer, si aún hoy se resiste de pie, aunque sea tambaleando. Por eso la supervivencia superó a la vivencia. Por eso el margen de error es cada vez más alto y los logros se perciben cercanos a la utopía.

La cd rojinegra cumple un año de gestión, y aunque Colón finalizó la temporada en condición aceptable, la sensación de fracaso se impone si se apela al repaso de los últimos doce meses. Y no sólo desde el punto de vista deportivo. En lo que se refiere al aspecto institucional, la situación pinta más grave de lo que se pretende mostrar –u ocultar–. Y es justamente en este punto donde los despropósitos dirigenciales han quedado más expuestos, a pesar de los ingentes esfuerzos por disimular un cúmulo de situaciones bochornosas. Las disputas internas, los desmanejos económicos y administrativos, las mentiras y el burdo engaño han formado parte de una línea de conducta inadmisible en un club con aspiraciones importantes.

Si bien los tropiezos son moneda corriente cuando se emprende cualquier proyecto, la insistencia en imponer conductas poco claras y la continua propensión a subestimar a la afición sabalera, han dejado en evidencia la falta de un plan de conducción serio y por sobre todo desinteresado. Semejante situación no sólo ha desbordado a los propios protagonistas, sino que ha puesto a la entidad del barrio Centenario en un camino de difícil retorno. Lo cierto es que sólo el tiempo será el encargado de develar los oscuros artificios que con tanto celo han pergeñado GL y cía., por la simple razón de que nada es para siempre. De todos modos, bien valdría, desempolvar, cada tanto, las telarañas del pasado reciente. ¿O no?


APOSTILLAS

Adivinanza 1. ¿Quién lo dijo?: “Cuando definí lo de Leo Astrada, primero analicé una cuestión… (bla, bla, bla)”.

Adivinanza 2. ¿Quién lo dijo?: “Tengo mucha gratitud también por no haberme equivocado al momento de la contratación”.

Adivinanza 3. ¿Quién lo dijo?: “Siempre estuve convencido de que este plantel tenía que rendir. El objetivo, al menos este año, se logró”.

Adivinanza 4. ¿Quién lo dijo?: “Estoy contento con el cuerpo técnico que tenemos, que va de acuerdo con la realidad institucional de Colón".

lunes, junio 18, 2007

Manso y tranquilo


El fútbol es como la vida misma. Aún en los peores momentos, cuando la fe tambalea y el horizonte se percibe oscuro y cerrado, por algún minúsculo recoveco siempre aparece un destello de luz que empuja el andamiaje hacia delante. Las buenas y las malas se van alternando como para no transformar la existencia en un aburrido catálogo de situaciones invariables. Entonces, inútil resulta quejarse de las rachas adversas porque, más tarde o más temprano, las favorables llegan, aunque sólo sea con la intención de obsequiar un efímero instante de júbilo intenso y pasional. Algo así como reza LZ en su oda al cielo: “un nuevo día amanecerá para aquéllos que aguanten de pie”. Y Colón aguantó. Y los colonistas también aguantaron. Sufrieron y aguantaron hasta la última fecha, esperando el milagro salvador.

Era cuestión de persistir nomás. Cuando ya nadie daba dos mangos por este equipo, surgió el “dream team” bajo el ala del tercer elegido. Impensado, de no creer. ¿Qué singular método habrá empleado LA para revertir la caída libre al vacío? ¿Las palabras justas en el momento indicado? ¿Tanto así? Misterio de vestuario. Es indudable que el poder del discurso es importante en estos casos, pero sería simplista pensar sólo en ese aspecto. El dt habló de “confianza”, seguramente su planteo futbolístico le demostró al plantel que la prédica no venía vacía de contenido. Tal vez los protagonistas quisieron demostrarse a sí mismos que estaban capacitados para dar vuelta la situación. Quizás un poco de todo y algo más. De todas maneras, plantear el éxito descomunal tampoco sería acertado. El diagnóstico final sentencia que el sabalero zafó, con algunas perspectivas favorables.

Superados los momentos de zozobra, ahora viene lo mejor. Los movimientos de la dirigencia serán fundamentales para el futuro de la institución. En lo futbolístico, decidir quién se queda, quién se va, quién viene. En lo institucional, esperar el dictamen judicial por la convocatoria de acreedores para saber cuánto habrá que pagar y durante cuánto tiempo. Lo cierto es que las arcas están vacías –por algo GL sigue sin dar explicaciones– y en esas condiciones será difícil salir al mercado de pases, y más difícil aún conservar a las figuritas más cotizadas del equipo. El desafío siempre es el futuro, por lo tanto, el próximo torneo, el simpatizante exigirá mucho más que el clásico puesto en la mitad de la tabla general. La voz del tablón pide un campeonato a gritos y como la ilusión no tiene límites, la afición ya empezó a soñar.

APOSTILLAS

Tombolini debería aprender de Falcón. El talentoso 10 no necesitó guantes para mandarse la atajada del año. No dio rebote ni salió a cazar palomas. Pura efectividad. ¡Esos son jugadores rendidores! ¡Creación y contención! Todo en uno.

Se viene una merecida reivindicación pública para JCT. ¡Qué visionario! ¡Qué adelantado! Sand, Enría, Totono, Barrado, Fernández… ¡Fernández! El Huevo tenía razón. Algún día se iban a destapar.

Cada cual atiende su juego. Siguen tensas las relaciones entre el dúo dinámico. Hace rato que LH no comparte espacio físico con GL. La entidad del barrio Centenario no es lo suficientemente grande para los dos.

Cada vez que se echa un manto de sospecha sobre la figura de GL, sale a respaldarlo su séquito obsecuente. Hay algunos que al mejor estilo garrapata se prenden de cualquier hueso con tal de salvar su quintita. ¡CAC, qué club generoso!

domingo, mayo 20, 2007

Segundo examen, reprobado


Y no era tan fácil la cosa. La “franela” que tanto decían necesitar los protagonistas para inflar sus alicaídos egos, y que fue pasada a destajo por el flamante entrenador, tuvo un efecto efímero. Duró lo que un suspiro. Si LA pensó que la profunda y compleja crisis en la que está inmerso Colón se arreglaba con sólo decir aquello que el plantel quería oír, se equivocó de aquí a la China. Pasada su segunda prueba, le debe haber quedado claro que las falencias enquistadas en el espíritu de este grupo no se corrigen sólo con palabras. Y tampoco con el verso del trabajo, porque trabajar siempre se trabajó; con diferentes metodologías, con distintos sistemas, con diversidad de criterios futbolísticos; sin embargo, nada ha dado resultado. Ni los líricos, ni los sacapuntos, ni los del montón, han podido construir un proyecto duradero. Ergo, la cuestión no pasa exclusivamente por el cambio de técnico.

¿Cuánto influye en el primer equipo la inconducta, el desmanejo y la desorientación dirigencial? ¿Qué respeto puede inspirar la caterva de ineptos que anda dando vuelta por los pasillos de la entidad del barrio Centenario? ¿Acaso la cd piensa que se pueden disimular, ante tipos con roce internacional, los enfrentamientos internos y las componendas políticas que se han desatado en la centenaria institución sabalera? Y ni hablar de los negociados que se pueden olfatear con pasmosa facilidad. Ante semejante panorama, no hay plan que califique como serio. El mundo del fútbol no difiere del resto de los órdenes de la vida, todo lo que se desprende de la cúspide repica en los estamentos dependientes. Por lo tanto, la simple lógica indica cuál será el final de la aventura emprendida por GL y Cía. El barco se hunde y las ratas insisten en aprender a nadar.

Por otro lado, los interrogantes continúan. ¿Cuánto más se puede hacer con este material profesional? ¿Si los dos o tres nombres rescatables se sumergen en la mediocridad generalizada porque la enfermedad es contagiosa? ¿Existirá sobre esta tierra la milagrosa mano que encauce este híbrido engendro? Las respuestas están a la vista. A cuatro fechas del final del torneo habría que pensar en sumar lo que se pueda, como se pueda, y después sí, una vez cerrado el círculo, encarar la renovación total de esta plantilla que viene siendo emparchada desde hace tiempo con las consabidas consecuencias. Y si el rojinegro zafa de esta dura parada porque los demás son peores, que esta dirigencia tenga por seguro que no será ningún consuelo para quienes esperan que los colores rojinegros sean reconocidos con orgullo en el competitivo mundo de la primera división del fútbol argentino.

APOSTILLAS

¿Quién habrá pagado el “delicioso” café que GL saboreó en reciente mesa televisiva? Porque es público y notorio que en esa rueda de amigotes los gastos siempre corren por cuenta del invitado.

Anda acechando el innombrable. Cuando el equipo juega de visitante, se hace presente para aportar su incondicional aliento. Eso sí, no pierde la oportunidad de pavonearse ante cuanto coterráneo se cruza en su camino.

¿Cuánto habrá de cierto en el rumor que corre acerca de fiestita dirigencial made in Baires? ¿Acaso los “muchachos” aprovechan el viajecito para tomarse un “Recreo” con todos los gastos pagos?

La historia vuelve a repetirse. ¿Se viene un nuevo estado depresivo presidencial? ¿O tal vez otro pedido de imperceptible licencia? Cuando, en soledad, el vice se hace presente en el vestuario algo se avecina.